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Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad
El verdadero amor, sí es verdadero,
Besa al morir la mano que le hiere.
Ramón de Campoamor.
Al igual que en aquella tragedia, hoy solo basta mirar la
realidad que nos rodea para descubrir una multitud ingente de
hombres y mujeres, niños, adultos y ancianos que sufren el peso
intolerable de la miseria. Son muchos los que carecen de espe-
ranza, pues su situación se va cada vez agravando mas y mas.
Ante estos dramas de total indigencia y necesidad en que viven
muchos de nuestros hermanos, es el mismo Señor Jesús quien vi-
ene a interpelarnos. Abramos los ojos, no demos la espalda a los
pobres y necesitados, a los que huyen de sus países buscando la
paz que no tienen en sus fronteras, a los que pasan hambre y sed de justicia. Miremos a Cristo que
por la salvación de los hombres se hizo pobre siendo rico. El modelo de caridad no ha variado, siguei
siendo el de Nuestro Señor Jesucristo que dio la vida por nosotros, derramando hasta la última gota
de su sangre por amor, por eso no está de más recordar con frecuencia cuál es nuestro norte y pro-
fundizar bajo esta luz los temas y las orientaciones caracteristicas, tratados por el Magisterio en estos
años. Volvamos a hacer el ejercicio de reflexionar sobre este aspecto tan esencial, puesto que estamos
viviendo el tránsito de la caridad a la misericordia y es también un ejercicio de misericordia participar
activamente en los proyectos de Caridad.