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Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad
MISERICORDIA Y CARIDAD
Ramón Sánchez –Parra Servet. Presidente Real y Muy Ilustre
Cabildo Superior de Cofradías
Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del
mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados
de dignidad y sintámonos provocados a escuchar su grito de
auxilio. Nuestras manos estrechen sus manos y acerquémoslos
a nosotros para que sientan el calor de nuestra presencia, de
nuestra amistad y de la fraternidad. Que su grito se vuelva
nuestro y juntos podamos romper la barrera de la indiferencia
que suele reinar campante para esconder la hipocresía y el
egoísmo.
En este nuevo año de laMisericordia, un tiempo en el que
la Iglesia nos invita a reflexionar y hacer realidad de unamanera
muy especial esta virtud que algunos cristianos la han venido
identificando erróneamente como algo sentimental, pasivo,
cuando nada le es más ajeno. Muy al contrario, la verdadera
misericordia es aquella que mueve nuestros corazones hacia el
otro, una virtud que nos invita a la compasión, a la amabilidad,
pero desde una postura nueva, vital dinámica, de ayuda
inmediata, saliendo de nuestras situaciones confortables,
disponiéndonos para ayudar a nuestros hermanos, esta es la
verdadera misericordia.
Que esta Semana Santa la misericordia suponga
condescendencia, comprensión porque es la eterna forma
de ser y actuar de Dios con la humanidad. La misericordia
en la Sagrada Escritura es la palabra clave para indicar el
actuar de Dios hacía nosotros. Él no se limita a afirmar su
amor, sino que lo hace visible y tangible. El amor, después
de todo, nunca podrá ser una palabra abstracta. Por su
misma naturaleza es vida concreta: intenciones, actitudes,
comportamientos que se verifican en el vivir cotidiano. La
misericordia de Dios es su responsabilidad por nosotros. En consecuencia la misericordia es para