Página 127 - Rosario Corinto 03-2016

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Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad
DESDE LA PASIÓN HASTA
LA RESURRECCIÓN FIN DE
QUINARIO SANTÍSIMO CRISTO
DE LA CARIDAD AÑO 2015
Luis Alberto Marín González
Magnifica reflexión que fue proclamada en la Iglesia de Santa Catalina el final de quinario del pasado año, el sábado 28 de febrerode
2015 y que por el interés de su contenido este Consejo de Redacción ha valorado que era preciso dejar constancia de este recorrido
excepcional por cada uno de los Pasos de Misterio y Sagrados Pasos que esta cofradía venera, agradeciendo enormemente al ponente
el trabajo realizado.
Señor Consiliario de la Cofradía del
Santísimo Cristo de la Caridad, querido D.
Julio, Señor presidente de la Cofradía, amigo y
compañeroAntonio, señores y señoramiembros
del Cabildo Superior de Cofradías de Murcia
y representantes de las mismas, compañeros
nazarenos corintos,
El artículo 84 de las vigentes
constituciones de esta cofradía corinta a la que
me honro en pertenecer establece en su apartado
7, lo siguiente: “
el presidente de la misma ejercerá
la máxima autoridad y gobierno efectivo de esta
cofradía, tomando las medidas oportunas y precisas en cada caso
”. Este, y no otro, es el motivo por el que
esta noche me pongo frente a ustedes, como cofrade de la Caridad y por obediencia debida, pero
sumamente honrado y agradecido por la generosa invitación del presidente de la cofradía a poder
cerrar el quinario a nuestro excelso titular, el Santísimo Cristo de la Caridad.
Sentado así el régimen de responsabilidades, me dispongo a compartir con ustedes unas breves
reflexiones en voz alta sobre el encargo recibido, al que, desde la cofradía, han tenido a bien titular
“Desde la Pasión a la Resurrección”. Convendrán ustedes conmigo que en los escasos minutos que
pretendo robarles es del todo infactible hacer siquiera un simple esbozo de todo lo que aconteció en
aquellos días, días que dan sentido a lo que ahora, hoy y aquí, nos mueve.
Confieso que he estado tentado de, acomodándome la pelota a mi pierna presuntamente
buena, centrar estas breves palabras entorno a la noticia salvífica de la Resurrección, acogiéndome a
la premisa pauliana de “Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra es fe” pero ni aun así, ni a pesar de
las muchas horas pasadas en el Templo de Santa Eulalia, hubiera sido digno siquiera de juntar unas