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Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad
L
a celebración del Año Jubilar de la Misericordia es un tiem-
po especial para dar muchas gracias a Dios por habernos hecho el
regalo de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad. Precisa-
mente, en Él tenemos el mejor espejo donde podemos ver reflejado
el rostro de la Misericordia divina.
“Sólo la misericordia, decía san Juan Pablo II, puede hacer a
este mundo más humano y salvarlo de los peligros inmensos que lo
amenazan en esta difícil, crítica fase de la historia de la Iglesia y del
mundo...” (Dives in misericordia, n.15)
En esta breve reflexión, voy a intentar presentar el tema de la
misericordia, a partir, sobre todo, de lo que nos dice la Palabra de
Dios.
Revelación de la misericordia
Un buen día el apóstol Felipe, que se debía armar un lio con
las cosas que últimamente les estaba diciendo Jesús, se atreve a de-
cirle: “Muéstranos al Padre” y nos aclararemos. Entonces, Jesús le
responde: “Felipe, el que me ha visto a mí, ha visto al Padre”
(Jn 14,8) Esto quiere decir que, en el mismo Cristo descubri-
mos el rostro del Padre que es “misericordioso y Dios de todo
consuelo” (2 Cor 1,3)
El mismo Jesús había anunciado, en la sinagoga de Na-
zaret, el proyecto misericordioso de Dios: “
el Espíritu del Señor
está sobre mí, porque me ungió para evangelizar a los pobres; me en-
vió a predicar a los cautivos la libertad, a los ciegos la recuperación
de la vista; para poner en libertad a los oprimidos, para anunciar un
año de gracia del Señor
” (Lc 4, 18s). Este era el programa de su
misión. ¡Ningún político ha hecho ni hará nunca un progra-
ma parecido!
AÑO DE LA MISERICORDIA Y
COFRADÍA DEL SANTÍSIMO
CRISTO DE LA CARIDAD
Julio García Velasco. Consiliario