Página 31 - Rosario Corinto 03-2016

Versión de HTML Básico

31
Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad
- La soledad
- Los silencios
- La compañía de los otros
- La solidaridad
- El amor del prójimo
- La familia
- El sentido de Dios
- Y tantas cosas más
Cuando se inicia el Camino muchos se preguntan ¿Qué voy a encontrar? ¿Seré capaz de hac-
erlo? No es una cosa que se haga frecuentemente. Poco a poco, se encuentran en una atmósfera de
armonía y paz. La energía del Camino les ayuda, en cierta forma, a realizarlo, se sale de la vida diaria,
y se empieza a encontrar la paz interior. Los peregrinos parecen una gran familia, pero bien avenida,
donde cada uno se muestra tal y como es.
Cada vez se dan cuenta que necesitan menos, se lleva la casa encima, y si les sobran cosas las
dejan en algún albergue para que la utilice otro peregrino o las mandan a su domicilio. En definitiva,
se aprende a vivir con lo mínimo.
En un clima de compañerismo, sale a relucir la fuerza interior y las capacidades ocultas y se
comparten momentos de ilusión y agotamiento, van a tener todo el tiempo que quieran para ellos y
para los demás, aunque hacer el Camino supone sufrir, disfrutar del calor, del frío o de la lluvia del
viento, y de los problemas del cuerpo.
Y, ¿Quién puede hacer el camino? Algunos empiezan a pensar en él cuando son niños o ado-
lescentes. Cuando hablan parece que lo incluyen en su curriculum personal. De todas formas en él
confluyen:
- Religiosos
- Agnósticos
- Creyentes
- Católicos
- Cristianos de diferentes iglesias
- Mahometanos
- Budistas
- Judíos
- Ortodoxos
- De diferentes tendencias políticas o ideológicas
- Presidiarios que redimen pena haciéndolo
- Turigrinos, (peregrinos que lo hacen en plan turístico)
- Niños de todas las edades