Página 57 - Rosario Corinto 03-2016

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Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad
mientras que por detrás un sayón se dispone a colocarle las espinas. No conozco ningún otro misterio
que represente así la escena, e incluso los pasos anteriormente analizados en que Jesús recibía de pie
la coronación, están fechados con posterioridad al de Hernández Navarro.
Para la Semana Santa de 2007, la Cofradía de Santa María Cleofé y Coronación de Espinas
de Totana estrenó un grupo de Hernández Navarro con la iconografía de la coronación. En esta
ocasión el imaginero murciano apostó por una escena de la pasión a medio camino entre los azotes
y la coronación (Fig. 73). Así, Cristo, de rodillas y exhausto, está siendo coronado por un soldado
romano, cuando aún no ha sido desatado de la columna. De nuevo José Hernández se muestra muy
original, pues si bien a lo largo del barroco se había extendido la representación de Cristo de rodillas
recogiendo sus vestiduras al pie de la columna, en esta ocasión consigue darle una vuelta de tuerca a
la escena, al conectar, sin solución de continuidad, la coronación de espinas a la flagelación. Es cierto
que esta fusión de la flagelación de espinas y la coronación ya la hemos visto en el misterio que escul-
piera Romero Zafra para Martos y en el de Juan Manuel Miñarro para Valencia, pero el romano que
le coloca la corona a Cristo en el grupo marteño se estrenó un año después que el paso de Totana y el
de Valencia en 2014. Desconozco si el profesor Miñarro conocía la obra de Hernández Navarro para
Totana, pero resulta sorprendente el parecido entre ambas escenas.
La última coronación de espinas tallada por José Antonio Hernández, hasta el momento, es
la realizada para nuestra cofradía (fig. 74). El proceso de renovación de los pasos procesionales de
La Caridad, que se inició unos años antes, llevó a que en 2009 le llegara el turno a la Coronación de
Espinas. La falta de calidad del grupo de Ardil Pagán así lo aconsejaba y Hernández Navarro, en
un primer momento, entregó tres imágenes: Cristo de pie, con la clámide roja y la caña en la mano
derecha; el soldado romano, con guanteletes, dispuesto a posar la corona sobre la cabeza de Jesús; y
un sayón, que desde el suelo incita a los espectadores a burlarse de Él. En 2013 se completó el grupo
con el soldado que con su mano izquierda sustenta las ropas del Señor, mientras que en la izquierda
porta una lanza. En cuanto al análisis iconográfico, de nuevo José Hernández se decanta por disponer
a Cristo de pie a punto de ser coronado, pero a diferencia de en sus tres coronaciones precedentes,
en esta ocasión lo representa con clámide y caña en la mano. También queda apuntado de un modo
indirecto la continuidad entre los azotes y la coronación, al incorporar, sobre el trono, la columna de
la flagelación. Pero quizás los aspectos iconográficos más rompedores en este paso vengan de la mano
del sayón (fig. 75) y del romano de la lanza (fig. 76). El sayón es innovador al invadir el espacio del
público, pues saca su pierna derecha por fuera de la tarima. Esta disposición más su mirada hacia el
espectador, son recursos que Hernández Navarro utiliza inteligentemente para implicar a los fieles en
la escena que se está narrando. Por su parte, el soldado de la lanza aún me resulta iconográficamente
más novedoso. Desde luego yo no conozco ninguna representación de coronación de espinas en la
que un sayón o soldado sostenga las ropas de Cristo y mucho menos que lo haga de ese modo, en el
que a través de su gesto y su rostro dude de si en verdad Jesús es el hijo de Dios.
Lo cierto es que tras el análisis de estos cuatro pasos sobre la coronación de espinas, me re-
fuerzo en la conclusión que apunté en el artículo de hace dos años, y es que José Antonio Hernández
le otorga una importancia capital a la renovación de modelos y tipologías. Me atrevería a afirmar
que nos encontramos ante un imaginero que en cuanto a soluciones iconográficas es un auténtico
revolucionario, aunque gracias a su maestría consigue que asumamos los cambios con naturalidad.
Para él la creación comienza mucho antes de plasmar sus ideas en un papel. Su sello es claramente