Página 71 - Rosario Corinto 03-2016

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Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad
buenos consejos; mas no echarán mano a la bolsa, ni abrirán el arca para socorrernos. Otros aman, y
avisan, y socorren con lo que tienen; mas no sufren con paciencia las injurias del Apóstol, que dice :
“Llevad cada uno la carga del otro, y así cumpliréis la ley de Cristo.” Otros hay que sufren las injurias
con paciencia, y no las perdonan con misericordia; y aunque dentro del corazón no tienen odio, no
quieren mostrar buena cara en lo de afuera. Estos aunque aciertan en lo primero, todavía desfallecen
en lo segundo, y no llegan a la perfección de esta virtud. Otros hay, que tienen todo esto: mas no
edifican a sus prójimos con palabras, y ejemplos; que es uno de los más altos oficios de la caridad.
Pues según esta orden podrá cada uno examinar, cuanto tiene, y cuanto le falta de la perfección de
esta virtud. Porque el que ama, podemos decir, que está en el primer grado de caridad; el que ama, y
aconseja, en el segundo; el que ayuda en el tercero; el que sufre, en el cuarto; el que perdona, y sufre,
en el quinto; y el que sobre todo esto edifica con sus palabras, y buena vida, que es oficio de varones
perfectos, y apostólicos, en el postrero.
Estos son los actos positivos, o afirmativos, que encierra en sí la caridad; en que se declara lo
que debemos hacer con el prójimo. Hay otros negativos, donde se declara lo que no debemos hacer,
que son: no juzgar a nadie; no decir mal de nadie; no tocar en la hacienda, ni en la honra, ni en la mujer
de nadie; no escandalizar con palabras injuriosas, ni descorteses, ni desentonadas a nadie, y mucho
menos con malos ejemplos, y consejos. Quien quiera que esto hiciere, cumplirá enteramente con todo
lo que nos pide la perfección de este divino mandamiento.
Y si de todo esto quieres tener particular memoria, y comprenderlo en una palabra, trabaja por
tener (como ya dijimos) para con el prójimo corazón de madre; y así podrás cumplir enteramente con
todo lo susodicho. Mira de la manera, que una buena, y cuerda madre ama a su hijo: como le avisa
en sus peligros, como le acude en sus necesidades, como lleva todas sus faltas; unas veces sufriéndo-
las con paciencia, otras castigándolas con justicia, otras disimulándolas, y tapándolas con prudencia;
porque de todas estas virtudes se sirve la caridad, como reina, y madre de las virtudes. Mira cómo se
goza de sus bienes; como le pesa de sus males; como los tiene, y los siente por suyos propios; cuán
grande celo tiene de su honra, y de su provecho; con que devoción ruega siempre a Dios por él; y
finalmente cuanto más cuidado tiene de él, que de sí misma; y como es cruel para sí, por ser piadosa
para con él. Y si tú pudieras arribar a tener esta manera de corazón para con el prójimo, habrás llegado
a la perfección de la caridad, y ya que no puedes llegar aquí, a lo menos esto debes tener por blanco
de tu deseo, y a esto debes siempre enderezar tu vida; porque mientras más alto pretendieres subir,
menos bajo quedarás.
Y si me preguntas, ¿cómo podré yo llegar a tener esa manera de corazón para con un extraño?
A esto respondo, que no has de mirar tú al prójimo como a extraño, sino como a imagen de Dios,
como a obra de sus manos, como á hijo suyo, y como a miembro vivo de Christo; pues tantas veces nos
predica san Pablo , que todos somos miembros de Christo, y que por esto pecar contra el prójimo , es
pecar contra Christo, y hacer bien al prójimo, es hacer bien á Christo. De suerte, que no has de mirar al
prójimo como a hombre, ni como a tal hombre, sino como al mismo Christo, o como a miembro vivo
de este Señor: y dado que no lo sea cuanto a la materia del cuerpo; ¿qué hace eso al caso, y cuanto a la
grandeza del galardón; pues él dice, que así pagará este beneficio, como si él lo recibiera?.
Considera también todas aquellas encomiendas, y encarecimientos, que arriba pusimos de la
excelencia de esta virtud, y de lo mucho que por el mismo Señor nos es encomendada: porque si hay
en ti deseo vivo de agradar a Dios, no podrás dejar de procurar con suma diligencia una cosa que