Page 161 - Rosario Corinto 09
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Señor, ¿por qué ahora y no antes?
Marina Conesa Rodríguez
sto era lo que le preguntaban muchos murcianos al Santísimo Cristo de la Paciencia
mientras lo veneraban en la Iglesia de Santa Catalina. ¿Por qué no sales a las calles de
EMurcia y así todos pueden contemplarte?
Reunir los trescientos años de historia de esta talla de Nicolás Salzillo no era tarea fácil,
requería de un gran trabajo, esfuerzo y sacrificio. Por ello, cuando los promotores del proyecto de
la recuperación de la Antigua Hermandad de Ánimas del Santísimo Cristo de la Paciencia, José
Manzano Nicolás y Álvaro Beltrán Flores nos ofrecieron formar parte de él, mi familia y yo no nos
lo pensamos dos veces. Sabíamos que la dedicación y pasión de estos dos jóvenes nazarenos por la
Semana Santa los trescientos sesenta y cinco días del año, haría del día de la festividad de Cristo
Rey, un día para el recuerdo en el mundo cofrade murciano.
Desde que nací y con siete meses estrené mi primera túnica hecha por mi tía abuela, no
recuerdo no haberme vestido con mi túnica color verde esperanza hasta el año 2020. A partir de ese
momento nos arrebataron muchos aspectos de nuestra vida, pero la Fe y la Esperanza nos ayudó a
recomponernos y a aprender a vivir con esta nueva normalidad.
He tenido la suerte de haber nacido en una familia nazarena de tres generaciones encabe-
zada por mi abuelo, Don Francisco Rodríguez Villanueva, cuya pasión por la Semana Santa he
heredado de la mano de mi padre. Desde pequeña tengo el recuerdo de estar sentada cada Sábado
de Pasión en la puerta de la Iglesia de San Pedro esperando la llegada de la procesión de la Cofradía
del Santísimo Cristo de la Caridad. Para mi familia y para mí la incorporación a esta Hermandad
ha supuesto un soplo de aire fresco, se hacía dura la idea de esperar hasta 2022 para poder ataviar-
nos con una túnica. Ahora nuestro corazón tiene tintes color verde esperanza y rojo corinto.
Después de muchos meses de duro trabajo y esfuerzo por parte de todo el equipo que se
ha encargado de la recuperación de la Hermandad, llegó el viernes diecinueve de noviembre. En
este día fue llevada a cabo por el Reverendo Don Esteban Díaz Merchán y Don Álvaro Carmona
López, la Solemne Función Principal del Triduo y la Exaltación a los tres siglos de historia del
Santísimo, respectivamente. Tras la imposición de medallas, mi padre, mi hermano y yo nos con-
vertíamos en nuevos cofrades de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad.
Había llegado el veinte de noviembre, el gran día para la Hermandad de la Paciencia, pero
Murcia se despertaba cubierta de lluvia y según las previsiones, no iba a parar de llover en todo el
día. Fue el momento en el que, retomando el título de este artículo, me pregunté: “Señor, ¿por qué
ahora y no antes?”, hemos esperado durante mucho tiempo este día, hay gente que ha invertido
gran parte de su tiempo en este proyecto y hoy no se escuchará eso que tanto los nazarenos ansia-
mos escuchar antes de una procesión: “Procesión a la calle”. La lluvia no nos dejó procesionar, pero
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