Page 182 - Rosario Corinto 09
P. 182
dándonos una lección por no encontrarme a tu lado,
de enseñanza en el amar por mi persona egoista
por mi, se dejó azotar por mi alma desprovista
en su cruel flagelación. de aquel cariño cercano
qué si lo tuvo tu hermano,
Una clámide de horror San Juan, el evangelista.
le colocaron por traje
y ¡¡una caña!! ¡¡vaya ultraje!! Y tu Madre ¡¡y Madre mía!!
a quien solo nos dio amor… nunca te abandonará
a quien puso en mi dolor y hasta por ti, sufrirá,
celestiales medicinas en tu próxima agonía…
y quien acciones mezquinas por eso este triste día,
recibió sin merecer para mi alma llorosa
y a quien hice padecer quiero pedirte una cosa:
coronándolo de espinas. déjame enjugar, señor,
las lágrimas del dolor
Yo te puse en el camino de Maria Dolorosa…
del calvario por pecar
y por no rectificar Que se abra hasta el mismo cielo,
mi pecador desatino… de nuestra murcia divina
y por eso ahora, me inclino, porque en santa catalina
a tu amor extraordinario, ¡¡el cielo ha bajado al suelo!!
y me siento el propietario el, viene a poner, con celo,
de mi cobarde actitud donde haya necesidad,
al verte con una cruz amor donde haya maldad,
caminando hacia el calvario… caridad en quien viva odiando
caridad en quien vive amando
Te pude haber ayudado ¡¡Cristo de la Caridad!!
y en cambio te rechacé
señor ¿por que yo actué, Si te falta calidad
de un modo tan despiadado? señor, no has de preocuparte
yo me encuentro avergonzado pues se, con solo mirarte
de no escribir esa crónica que te sobra caridad.
y de ser de forma irónica no sufras, que no es verdad
quien puso en tu amor la duda que estés mal hecho, señor,
y de no prestarte ayuda no sufras, se el protector,
como hizo la Verónica. de quien cada día te ofende
pues quien dice eso, no entiende
Ahora estoy muy contrariado la grandeza de tu amor.
con una aflicción total
por no estar contigo, igual, Por la paciencia que dió
que tu discípulo amado. a nosotros, pecadores,
182 183

