Page 72 - Rosario Corinto 09
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el taranto y tu alcazaba,                                                                                      LA FLAGELACIÓN
                                                       y flores en las esquinas
                                                      donde el dolor te reclama                                                                                      Hay aquí conversación.
                                                        y atraca en tu corazón                                                                                    Porque creen darle su merecido
                                                      el tañir de una campana.                                                                                     en la espalda a nuestro Dios.
                                                      En los ángeles de Murcia
                                                    también tiemblan las entrañas.                                                                                   Conversaciones de luna.
                                                      Siete cosas que se pierden                                                                                     Donde duele, si golpeas
                                                      cuando a lejos, tu espalda,                                                                                     el corazón de la turba.
                                                      es vela que se hace puente
                                                        para soñar el mañana.                                                                                         Donde viajan latigazos
                                                       Siete es lo que te suma                                                                                      de ese lado, hasta otro lado,
                                                       bajo el sudario que tapa                                                                                       y entiéndase la palabra
                                                         la pureza del Señor
                                                       y la piel donde se escapa                                                                                     porque dan y luego dan,
                                                         ese manantial de fe                                                                                           lo que luego volverá
                                                      que a todos nos amilana.                                                                                      a ser sangre por su espalda.
                                                        Y setenta veces siete
                                                     perdona el Cristo tus faltas.                                                                                   Y preguntas si las guerras
                                                        Siete miradas que son                                                                                        han dejado a los cautivos,
                                                       toda la Semana Santa.                                                                                         en desiertos sin fronteras
                                                       Y en siete veces te digo                                                                                      por maldades y egoísmos,
                                                     que me iré por donde vayas,                                                                                    de unos pocos que se creen
                                                      hacen falta más que siete                                                                                    que son dueños de lo íntimo.
                                                     para sentir que me abrazas,                                                                                    Nadie entiende los por qué
                                                       igual que la luna al sol                                                                                     de lo que pasa y has visto.
                                                     cuando el Sábado traspasas                                                                                      Nadie sabe por qué duele
                                                        y el paraíso es eterno                                                                                      perder a quien has querido.
                                                      al mirar cómo te marchas.                                                                                      Uno a otro se consuela,
                                                       Aquí te tengo Dios mío                                                                                           el corazón abatido
                                                      frente a frente, cara a cara.                                                                                    ya les cuesta respirar
                                                     Y ahora qué sabes que siete                                                                                      en el silencio del grito.
                                                      son los besos que te daba,                                                                                    No comprenden el dinero
                                                       aquí entrego el corazón,                                                                                     que distancia a los amigos
                                                     sabiendo que en la añoranza                                                                                     y las familias que tienen
                                                      estás siempre con nosotros                                                                                      y les quitan a sus hijos,
                                                     para enseñarnos sin pausa…                                                                                          toda la felicidad
                                                       ¡Siete cosas donde viven                                                                                     partiendo en dos su cariño.
                                                       los secretos de su alma!                                                                                       Han hablado del poder
                                                       ¡Siete cosas de Oración                                                                                      que se corrompe con vicios.
                                                     que Murcia reza en tu cara!                                                                                    Han hablado de los cargos
                                                                                                                                                                   que mandan sin ser queridos









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