Page 74 - Rosario Corinto 09
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por aquellos que se ordenan                                                                                    sobre los patios que en flor
                                                       para servir a su Cristo.                                                                                      ante tu paso se ofrecen.
                                                      Saben los dos que la vida
                                                      se consume en un suspiro                                                                                       Cristo mío. ¡Qué belleza!
                                                       y es que a base de peleas                                                                                      En tus ojos estoy vivo
                                                      no se llega a ningún sitio.                                                                                    de los pies a la cabeza…
                                                      Tienen sus sillas pegadas
                                                        para contarse al oído,                                                                                       A ver cómo te lo explico
                                                      que la vida se interrumpe                                                                                      Si cuando vuelvo a mirar,
                                                       por tan viles genocidios,                                                                                  Estoy viéndome a mí mismo…
                                                       como el aborto pagano
                                                     o el maltrato que ha sufrido                                                                                     La historia termina así
                                                      esa mujer por un hombre                                                                                        tú quieres que yo te siga,
                                                      que nunca jamás la quiso.                                                                                       yo te quiero para mí.
                                                        Ellos hablan del amor
                                                       que marchitara su lirio.                                                                                    Y nos pondremos de acuerdo,
                                                      El amor que se desborda                                                                                         Tú me miras a los ojos
                                                     si es que duele lo que quiso,                                                                                   y yo te doy con mis besos
                                                       el pasado y el presente
                                                        y el futuro aguerrido                                                                                       el amor que tiene el mundo
                                                       que no sabe del querer                                                                                       guardado en los corazones
                                                      por no cree ni lo ha visto.                                                                                   que saben que ya son tuyos.
                                                        Así se pasan las horas.
                                                     Así el tiempo lo ha querido                                                                                       Y te lo quiero contar
                                                    y hay columnas que dan vida                                                                                       para que puedas volar
                                                       solo viendo su martirio.                                                                                     sobre las torres cercanas…


                                                 LA CORONACIÓN DE ESPINAS                                                                                           no vaya a ser que te quedes
                                                                                                                                                                     y luego a noche mueres
                                                 Me has hecho un hombre de sombras                                                                                  sin que te llegue el mañana.
                                                        donde todo sabe a ti
                                                      siguiendo la voz que flota                                                                                     Va Coronado de Espinas
                                                                                                                                                                     y este hombre va a morir
                                                        en el mar de capirotes                                                                                       para entregarnos la vida.
                                                     que en la tarde de los sueños
                                                      van repitiendo tu nombre.                                                                                      Coge mi mano, Maestro
                                                                                                                                                                    que tú sabes que lo nuestro
                                                     Siento el aire en tus melenas                                                                                   poco a poco se termina.
                                                       cadencioso por la altura
                                                      que en las pupilas reflejas.                                                                                Por mucho que pasa el tiempo
                                                                                                                                                                     o nos aleje el silencio…
                                                    Ay, tu cara, cómo se envuelve                                                                                    El corazón no te olvida.









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