Page 79 - Rosario Corinto 09
P. 79

aunque no quieran decirlo.                   que, del cielo, vino y era,
 Es tuya porque los hombres
 son los dichosos discípulos                   y era tanta su verdad,
 que siguen a tus zancadas                       que Verónica serás
 bajo el rubor del espino.                     al llegar la primavera.
 Y Murcia viene detrás
 sosteniendo los delirios.                   En un lienzo, una pintada.
 Por si te caes, te levanta,                  En un cielo, una mirada
 tan solo con un suspiro.                     por la que ver a tu Dios.
 El corazón del cristiano
 somete el pulso a tu ritmo.                  En la tierra, la Esperanza,
 Y Nuestro Padre Jesús                      de ver como Dios te alcanza
 no naufraga en desvaríos.                      y vive en tu corazón.
 Y en esa tarde del Sábado
 ponte de nuevo en camino,                    Esa plegaria que entiende
 te esperamos con las cruces                 sus maneras y comprende,
 con que nos has bendecido.               que hay tiempos que no son tuyos.
 Jesús, de nuevo a la gloria
 para quedarnos contigo.                       Esa oración es la mía.
 Porque sabemos que existes.                   Esa oración que sabía
 Porque eres Dios de los siglos…            que Dios estaba en el mundo.
 Deja que cargue tu Cruz,
 Señor de los elegidos.                        Verónica es tu madre
 Porque eres la razón                        y también será tu hermana.
 porque somos tus discípulos…                  Es lo que viene a faltar
 Una oración a tu paso.                      y también eso que extrañas.
 El corazón recogido:
 ¡Tiene Murcia por tu nombre                   Adelante si es por ella.
 las cruces del paraíso!                      Sin temores ni fracasos.
                                              Pues solamente por verla
 SANTA MUJER VERÓNICA
                                              la Madre que ya no llora,
 Tiene un pañuelo en sus manos                 es la hermosura latente
 para poder ayudarlo                         de las lágrimas que brotan
 y viendo que Él sentía,
                                              haciendo brotar claveles.
 cogió también fortaleza                    ¡La Virgen tiene un pañuelo
 del Calvario que atraviesa                 donde llorar, si es que puede!
 cada uno con su vida.
                                              Adelante como siempre.
 Ese pañuelo de fe,                           Adelante porque es ella,
 se mezclaba con aquel                        eso que tanto defiendes









 78                                                                                                     79
   74   75   76   77   78   79   80   81   82   83   84