Page 81 - Rosario Corinto 09
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y es trabajo y es esfuerzo.          Creo ser bueno y él me dice: ¡No es suficiente!
 Y es orgullo que en cofrade              Quiero mandar y él me dice: ¡Sirve!
 está en lo malo y lo bueno.             Quiero comprender y él me dice: ¡Cree!
                                       Quiero claridad y él me habla en parábolas.
 Adelante con el rezo             Quiero ser el más grande y él me dice: ¡Sé como un niño!
 que tu madre te enseñara.      Busco el primer puesto y él me dice: ¡Ponte en el último lugar!
 Adelante porque Dios               Quiero ser visto y él me dice: ¡Ora en lo escondido!
 estará cuando haga falta.         Busco comodidades y él me dice:¡Niégate a ti mismo!
                                  Reclamo justicia y él me dice: ¡Presenta la otra mejilla!
 Adelante la hermandad
 y también la cofradía.  No entiendo a este Jesús. Me provoca, me confunde. Al igual que tantos discípulos
 Adelante que el Señor  también yo quiero hallar otro maestro, que fuera más claro y que exigiera menos.
 quiere ver nuestra alegría.  Pero me sucede como a Pedro, no conozco a nadie que tenga, como él, palabras de
                                        vida eterna”. José Antonio Maya, Pbro

 Y ese pañuelo en sus manos-                  MARÍA DOLOROSA
 -que sabe de humanidad-
 se hace lienzo y verdad                       Fue la musa del pincel
 y orgullo de los cristianos.                 que creó la encarnadura.
 Ese pañuelo que damos                      La expresión que aún perdura
 para que otro se cure.                        escrita sobre el papel.
 Un pañuelo que asegure                        Es la que eriza la piel
 que su sangre es medicina.                   si te busca en la mirada.
 Y es esta obra divina,                       Esa estampa remarcada
 la que ha hecho que lo jure.
                                              que en la cartera protege.
                                              La imagen donde se teje
 SAN JUAN EVANGELISTA
                                               una promesa esperada.
 Nosotros somos San Juan. Hombres y mujeres de hoy, buscando respuestas en la voz   Devoción donde se escribe
 de ayer, que es más actual que nunca. Como somos “Juan”, sin género, porque para
 Dios todos somos iguales, recibamos el mensaje de forma idéntica. Porque Dios nos   el amor que da la vida.
 habla y está pendiente de nosotros. Sin duda alguna.  Ciencia exacta repartida
 Entonces… “Este Jesús, hace que todo se transforme, que se torne en algo nuevo en   por aquel que en Ella vive.
 que creer. Este hombre, condenado a muerte, no tiene medidas ni aspecto, ni tan   Ciento por uno recibe
 siquiera un rostro. Este Jesús, me provoca, me confunde y hace que cuestione todo   el que confía sin ver.
 lo que creo normal.
                                                Tan solo falta saber
                                             que la Virgen nunca falla.
 Tengo miedo y él me dice: ¡Ánimo!
 Dudo y él me dice: ¡Confía!                   En el corazón se halla
 Me siento angustiado y él me dice: ¡Tranquilo!  para que puedas creer.
 Prefiero estar solo y él me dice: ¡Ven y sígueme!
 Fabrico planes y él me dice: ¡Déjalo!        Tembloroso el recorrido
 Busco bienes materiales y él me dice: ¡Despréndete!  ennegrece a cada paso,
 Quiero seguridad y él me dice: ¡No prometo nada!  hay regueros en el raso
 Quiero vivir y él me dice: ¡Da tu vida!       sin parámetro medido.







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