Page 78 - Rosario Corinto 09
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aunque no quieran decirlo.                                                                                      que, del cielo, vino y era,
                                                     Es tuya porque los hombres
                                                     son los dichosos discípulos                                                                                      y era tanta su verdad,
                                                      que siguen a tus zancadas                                                                                         que Verónica serás
                                                       bajo el rubor del espino.                                                                                      al llegar la primavera.
                                                        Y Murcia viene detrás
                                                       sosteniendo los delirios.                                                                                    En un lienzo, una pintada.
                                                       Por si te caes, te levanta,                                                                                   En un cielo, una mirada
                                                       tan solo con un suspiro.                                                                                      por la que ver a tu Dios.
                                                       El corazón del cristiano
                                                     somete el pulso a tu ritmo.                                                                                     En la tierra, la Esperanza,
                                                        Y Nuestro Padre Jesús                                                                                      de ver como Dios te alcanza
                                                      no naufraga en desvaríos.                                                                                        y vive en tu corazón.
                                                      Y en esa tarde del Sábado
                                                     ponte de nuevo en camino,                                                                                       Esa plegaria que entiende
                                                     te esperamos con las cruces                                                                                    sus maneras y comprende,
                                                     con que nos has bendecido.                                                                                  que hay tiempos que no son tuyos.
                                                      Jesús, de nuevo a la gloria
                                                       para quedarnos contigo.                                                                                        Esa oración es la mía.
                                                     Porque sabemos que existes.                                                                                      Esa oración que sabía
                                                   Porque eres Dios de los siglos…                                                                                 que Dios estaba en el mundo.
                                                      Deja que cargue tu Cruz,
                                                        Señor de los elegidos.                                                                                        Verónica es tu madre
                                                        Porque eres la razón                                                                                        y también será tu hermana.
                                                    porque somos tus discípulos…                                                                                      Es lo que viene a faltar
                                                       Una oración a tu paso.                                                                                       y también eso que extrañas.
                                                        El corazón recogido:
                                                    ¡Tiene Murcia por tu nombre                                                                                       Adelante si es por ella.
                                                        las cruces del paraíso!                                                                                      Sin temores ni fracasos.
                                                                                                                                                                     Pues solamente por verla
                                                    SANTA MUJER VERÓNICA
                                                                                                                                                                     la Madre que ya no llora,
                                                   Tiene un pañuelo en sus manos                                                                                      es la hermosura latente
                                                        para poder ayudarlo                                                                                         de las lágrimas que brotan
                                                       y viendo que Él sentía,
                                                                                                                                                                     haciendo brotar claveles.
                                                       cogió también fortaleza                                                                                     ¡La Virgen tiene un pañuelo
                                                      del Calvario que atraviesa                                                                                   donde llorar, si es que puede!
                                                        cada uno con su vida.
                                                                                                                                                                     Adelante como siempre.
                                                         Ese pañuelo de fe,                                                                                          Adelante porque es ella,
                                                       se mezclaba con aquel                                                                                         eso que tanto defiendes









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