Page 32 - Rosario Corinto 08
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La Cofradía de Ánimas es la última cofradía que, digamos, entró en la nómina de cofradías
           y hermandades que forman parte de la Junta de Hermandades Pasionarias de Cieza. Su inclusión
           dentro de este organismo venía a cerrar un camino en el que, tras la Guerra Civil, la sociedad
           ciezana se había volcado para reconstruir la semana más importante para los ciezanos. En efecto,
           con motivo del expediente de Declaración de Interés Turístico Nacional se contabilizó un total de
           12.000 personas que formaban parte de las cofradías y hermandades que dan forma a la semana
           de Pasión en Cieza. Debemos tener en cuenta que la población censada de Cieza rondala cifra
           de 35.000 personas. Lo que nos arroja sobre el total de habitantes de Cieza un 34%, en cuanto a
           participación en la Semana Santa. Sin lugar a dudas, la Cofradía de Ánimas viene a sumar desde
           que en el año 1996 fue erigida canónicamente con el fin de emprender el camino que, cuatro años
           después, concretamente el 14 de abril de 2001, les llevaría, por primera vez, a abrir las puertas de
           la madrugada del Sábado Santo en Cieza.

                   El Origen
                   Pese a que su fundación es reciente, como citaba en el párrafo anterior, el historiador local
           Alfredo Marín Cano constata el antecedente de la actual durante el siglo diecisiete, concretamente
           en 1607 y bajo la nomenclatura de Cofradía de las limosnas de las Ánimas del Purgatorio, citando
           a D. Bernardo de Sancha Valderrama, visitador general del Obispado de Cartagena. Además, el
           anteriormente citado historiador ciezano, recoge como el 13 de abril de 1766 se funda y erige
           como cofradía:
                   Fundar instituir y erigir una cofradía para su mejor gobierno, economía y conservación y au-
           mento (…) por este medio logre el alivio en sus penas las pobres almas y que más bien por este medio se
           sirva a Dios Ntro. Señor… proponiendo para este efecto las leyes constitucionales y establecimiento que
           se expresarían(Marín, 2008, p.360)
                   Como vemos en el párrafo anterior, la Cofradía de Ánimas tiene como fin principal el alivio
           en sus penas de las almas. A lo que Marín Cano añade:
                   Las noticias de la cofradía se reproducen en 1700, momento en el que además de asegurar los
           sufragios por las almas difuntas se suma a las labores mortuorias, apareciendo por primera vez acom-
           pañado de un cortejo fúnebre. Esta nueva actividad será la que finalmente decantará su definición de
           forma primordial a partir de su fundación en 1766, constituyéndose en una verdadera cofradía de
           muerte y entierro. (Marín, 2008, p.360)
                   Como vemos, la fundación de la Cofradía de Ánimas, en los albores del S.XVII, corres-
           ponde más que a una razón de culto hacia una imagen, a una labor asistencial y caritativa hacía
           aquellas personas que fallecían o estaban próximas a la muerte. Teniendo los hermanos de esta
           entidad cofrade como única razón y fundamento las labores mortuorias, el culto por las ánimas
           de la parroquia y la petición de limosnas y de acompañamiento de los cortejos fúnebres. Fue tal
           su pujanza que, el año de su fundación constaba de 190 hermanos y un año después se llegaron a
           contabilizar más de mil hermanos.
                   Este antecedente a la Cofradía de Ánimas, tal y como la conocemos actualmente, existirá
           hasta los años cincuenta del S.XX. Desapareciendo en la década de los años 1960-1970.
                   El renacer de las Ánimas
                   Con apenas una diferencia de 26 años, se refunda la Cofradía de Ánimas, esta vez con
           una labor meramente de culto hacía una imagen, Jesús abriendo las puertas de los Infiernos, y de
           participación en los cortejos procesionales de la Semana Santa de Cieza. Así, el 17 de febrero de
           1997, D. Javier Azagra Labiano erige ad experimentumala decimoséptima cofradía ciezana. Siendo
           admitida en la Junta de Hermandades Pasionarias el 25 de abril de 1997 bajo la presidencia en
           la cofradía de D. Pascual Santos y de D. Rafael Salmerón Pinar en la Junta de Hermandades Pa-
           sionarias. Hasta el 14 de abril de 2001, la cofradía trabajaría intensamente en hacer hermandad y
           conseguir fondos para hacer realidad un misterio que vendría a revolucionar el panorama artístico
           en la Región de Murcia y, me atrevería a decir, en España.
                   El año de su fundación, según datos recogidos en EL ANDA de 2002, constaba de un total

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