Page 125 - Rosario Corinto 09
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El uso del incienso es tan importante y significativo, que incluso tiene una bendición   un modo u otro participa del acto procesional, focalizándose en su introspección y oración para
 propia. Tras el Concilio Vaticano II, sólo lo bendice con la señal de la cruz sin decir nada, pero en   cumplir con su deber de participar con verdadero fervor en el acto central de la vida de la cofradía.
 la forma tradicional del Rito Romano, que actualmente llamamos “Tridentina”, en el comienzo
 de la Misa se bendice con las siguientes palabras: Ab illo benedicaris, in cuius honore cremáberis,
 que quiere decir: Seas bendecido por Aquél en cuyo honor serás quemado. Una vez bendecido el
 incienso, el ministro lo toma para proceder a incensar .   BIBLIOGRAFÍA
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   En nuestros cortejos procesionales serán los acólitos los que porten el incienso durante   Ceremonial de los Obispos. (2017). Liturgia Papal.
 toda la procesión, y es que la Instrucción General del Misal Romano, acepta que el incensario   La Biblia de Jerusalén. (2018). Desclée de Brouwer.
 sea portado en todas aquellas procesiones litúrgicas que se realizan, como la de la Purificación del   Instrucción General del Misal Romano. (2016). Liturgia Papal.
               Liturgia Papal. (s. f.). El incensario y la naveta. Recuperado 12 de enero de 2022, de https://liturgiapapal.org/index.php/liturgia-en-ge-
 Señor, el Domingo de Ramos, en la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo y en toda aquella   neral/objetos-lit%C3%BArgicos/273-el-incensario-y-la-naveta.html
 procesión que se realiza con solemnidad, también cualquier cortejo procesional que discurra con   Liturgia  Papal.  (2016,  20 mayo). La  incensación.  Recuperado  25  de enero de  2022,  de https://liturgiapapal.org/index.php/ma-
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 decoro y solemnidad, lo puede incluir en su boato .   nual-de-liturgia/acciones-ceremoniales/274-la-incensaci%C3%B3n.html
   La sagrada escritura también respalda la existencia del incienso y su uso para alabar, ben-
 decir y proclamar la gloria del Señor. Ya en el Antiguo Testamento, hay claras referencias al uso ce-
 remonial de estas resinas aromáticas. Una de las referencias más importantes la tenemos en el libro
 de los salmos, en el salmo 141, en el versículo segundo: Valga ante ti mi oración como incienso, el
 alzar de mis manos como oblación de la tarde .  No es el único caso en el que se nos menciona el uso
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 ceremonial del incienso en el Antiguo Testamento, en el libro del Levítico, su uso también aparece
 en el capítulo 24, como una prefiguración de la Sagrada Eucaristía: Pondrás sobre cada fila incienso
 puro, que hará del pan un memorial, manjar abrasado para Yahveh .  En el Nuevo Testamento, el
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 incienso también es mencionado en el libro del Apocalipsis. Su uso en la liturgia judaica aparece
 en el capítulo primero del Evangelio de San Lucas, en el que se menciona que el Ángel del Señor
 se le aparece a Zacarías el lado del altar del incienso que él había entrado al Santuario del Señor a
 poner como oración. Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo, le tocó
 en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso .
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 Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oración, a la hora del incienso. Se le apareció el Ángel
 del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso.  Aparece aquí el uso sacerdotal del incienso, lo
 engloba dentro de la propia liturgia seguida por los sacerdotes de la Antigua Ley como oblación al
 Señor, de un modo similar al que los sacerdotes católicos lo usarán para la liturgia.
   Sin duda, uno de los pasajes en los que más relevancia toma el incienso, aunque sólo es
 mencionado, es en el capítulo segundo del Evangelio de Mateo, en la Adoración de los Magos:
 Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus
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 cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra .  Este momento marca la primera manifestación
 del gran poder de Dios al mundo, cuando los sabios Magos de Oriente se inclinan para adorar a
 aquél que es Dios en la tierra, aquel por el cual han de quemar el incienso, como dice la oración.
 La grandeza de Dios en la tierra manifestada en un humilde pesebre.
   Como expresa el ceremonial de los obispos, el rito de la incensación nos ayuda a adorar
 a Dios con incondicional reverencia, ayudándonos en la oración. Es muy importante el que el
 incienso esté presente en nuestro culto interno, ya que, según la norma número 92 del ceremonial,
 las imágenes de Nuestro Señor Jesucristo, que están expuestas con solemnidad, han de ser incen-
 sadas con tres movimientos dobles .
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   El uso del turíbulo debe de ser constante en nuestras procesiones pasionarias, ya que ayu-
 da a todo aquel que contempla el cortejo a contemplar con devoción la imagen que, sobre su paso,
 recorre nuestras calles con el decoro y solemnidad adecuada, pero también para todo aquel que, de





 4 Ibídem.
 5  Ceremonial de los Obispos. (2017). Liturgia Papal.  pp. 30-31.
 6  La Biblia de Jerusalén. (2018). Desclée de Brouwer. Salmos, 141: 2.
 7  La Biblia de Jerusalén. (2018). Desclée de Brouwer. Levítico 24:7.
 8  Ibídem. Lucas 1: 8-11.
 9  Ibídem. Mateo 2: 11.
 10  Ceremonial de los Obispos. (2017). Liturgia Papal. pp. 31.






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