Page 167 - Rosario Corinto 09
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ocasiones son las procesiones en Murcia, porque, al fin y al cabo, la mayoría de ellas pasan por
las mismas calles y plazas y, en ocasiones dejan la sensación de que el itinerario es el básico para ir
de la iglesia a Belluga y viceversa. Es por eso que yo me pregunto, si estás todo un año (o incluso
más) esperando para salir en procesión con tus titulares, hacer manifestación pública de fe y, es el
único día del año en el que tu procesión sale a la calle, ¿por qué te vas a conformar con el itinerario
básico? ¿No ha llegado la hora de ir un paso más allá y ofrecer un itinerario más completo, que Colores y olores de la
abarque más calles para así extender la grandeza de nuestra Semana Santa? Semana Santa.
Siempre he creído que Murcia tiene calles aún bonitas por las que una procesión ganaría
empaque. No hay que tener miedo a adelantar los horarios de las salidas procesionales y a buscar
recorridos alternativos que, por ejemplo, se adentren en los barrios en los que residen las Cofradías
(eso sin duda, crea unión, sinergia con el vecindario y el pueblo). Juan José Garre Navarro
Ahora bien, ¿cómo sería para mí un itinerario alternativo al actual para la procesión de la Iris Floristas
Caridad? Mi Sábado de Pasión alternativo comenzaría antes de las ocho de la noche. Desde Santa
Catalina partiría hacia la plaza de las Flores para seguir por Jiménez Baeza rumbo a San Nicolás (el
paso de la procesión por las estrecheces de esas calles sería algo digno de ver). Desde allí se buscaría
el entorno del Teatro Romea para, desde Santa Ana, bajar por calle Trapería, rodear la girola de la
Catedral por el entorno de la calle Oliver y plaza de los Apóstoles y, así desembocar en Belluga y
Frenería para subir por la calle Sociedad para, desde San Bartolomé, cruzar a Santa Catalina y dar emana Santa en Murcia, son los colores de la primavera, la luz del sol, el aire de la
por terminada la procesión corinta de la jornada del Sábado de Pasión. huerta, el olor a azahar, a huevos cocidos o a monas recién hechas. En ese ambiente
Sin duda no se trata más que de una utopía, una fantasía que ronda mi cabeza, pero que no Sde colores y olores, los floristas nos preparamos para realizar nuestros mejores diseños
por ello deja de parecerme interesante ver, algún año, una procesión de la Caridad que recorra sin florales a los pasos de las cofradías en un ajetreo constante de pedidos y con un millar de ideas para
complejos calles y plazas alejadas a las que suelen ser la norma. cada uno.
El exorno floral de cada paso debe de ser cuidado al más mínimo detalle, donde intervienen
muchos elementos y factores a tener en cuenta, medidas, formas, alturas, imágenes, movimiento,
colores…
En mi experiencia profesional en el arreglo floral de pasos desde hace más de 15 años, siem-
pre es un momento emocionante pero lleno de responsabilidad, el preparar cada diseño y compo-
sición, para que cumpla finalmente con las expectativas puestas en él y el resultado sea el esperado.
Alarises, claveles, rosas, orquídeas, anthurium, hortensias, iris, rosa inglesa son algunas de
las flores con las que desde Iris Floristas exornamos los pasos de semana santa, buscando siempre
las mejores combinaciones de colores y flor para cada uno.
Las flores siempre deben de ser un complemento que se convierta en más belleza para el
paso, pero nunca deben de ser las protagonistas del mismo. Es por ello, que en el estudio previo al
arreglo se deben de tener en cuenta factores como la disposición de las imágenes, su movimiento,
la estructura del paso o su iluminación.
Tras el encargo floral, la elección de los diseños y flores, y tras la jornada de trabajo revistien-
do el paso, se establecen y crean unos vínculos afectivos entre floristas, camareros, estantes y cofra-
día que nos empujan y animan a trabajar con más tranquilidad, serenidad y confianza, haciendo
que nos sintamos siempre como en casa junto a la familia.
Nuestro Padre Jesús camino del calvario de esta Cofradía de la Caridad fue el primer paso
al que nos enfrentamos en la semana santa de la ciudad de Murcia, hace ya nueve años y al que
le tenemos y tengo ese sentimiento especial. Cuando cada Sábado de Pasión, al despuntar el día
nos miramos Él y yo y sabemos lo que sentimos, en un momento de intimidad antes de comenzar
a poner cada flor que será siempre colocada con cariño, mimo y sentimiento para tener un buen
resultado.
Los floristas vivimos unos días muy intensos, llenos de muchos nervios, prisas, carreras,
pero nos reconforta el encuentro entre compañeros en los momentos previos y posteriores a los
arreglos en cada iglesia, donde compartimos ideas, anécdotas, risas y donde se traslada en el inte-
rior ayudándonos unos a otros.
En Iris Floristas somos conscientes del trato exquisito que deben tener por nuestra parte
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