Page 168 - Rosario Corinto 09
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los elementos que vamos a revestir de flores, por ello, cuidamos el mas mínimo detalle, como el
                        propio trono, que siempre cubrimos para evitar deteriorar la madera o el pan de oro, consiguiendo
                        con ello un mejor cuidado. El agua de las esponjas es otro elemento que cuidamos, para que la flor
                        siempre esté húmeda, pero que los arreglos no supongan una pérdida de agua que pueda dañar la
                        base del trono o suponga algún problema posterior.
                             Para nosotros la semana santa es la semana más importante del año, no solo por fe y devo-
                        ción, sino porque conseguimos poner en la calle a más de veinte exornos florales distintos, llenos
                        de armonías, colores y olores, dando unos resultados extraordinarios y haciéndonos sentir orgu-
                        llosos y muy satisfechos, porque nuestra pasión son las flores y con ellas hacemos que la Pasión de
                        Cristo se embellezca y realce, intentando tocar un poco los corazones de todos los que lo admiran
                        a su paso.
                             Uno de los momentos más bonitos para un florista, es poder observar el trabajo realizado en
                        la calle, como un espectador más. En ese momento es cuando repasas y te fijas en cada detalle, en
                        cada factor en el que nos basamos para el arreglo floral. Contemplar el movimiento de las varas de
                        orquídeas, el poder embriagarte del olor de los alarises y rosas, el observar las armonías de colores
                        y el recibir el reconocimiento de cabos de andas, estantes o camareros, es para nosotros el mejor
                        regalo.
                                                         Semana Santa murciana
                                                         Entre la sierra y la huerta
                                                         Donde el azahar despierta
                                                          Inundando la mañana.
                                                          En la ciudad soberana
                                                          cofradías y sus colores
                                                         Llenan sus pasos de flores
                                                           En perfecta armonía
                                                         Contemplando tu agonía
                                                          Para aliviar tus dolores.










































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