Page 27 - Rosario Corinto 09
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en grupo, no les anunciamos el Evangelio, nadie les ofrecerá la clave de la auténtica felicidad. Si y libertad de corazón en un proceso de conversión sin el cual no será posible la «perenne reforma,
eres una persona bautizada en Jesucristo, tu labor es indispensable, pues “caminas junto a otros” de la que la Iglesia misma, en cuanto institución humana y terrena, tiene siempre necesidad» (UR,
en Iglesia, en la familia creyente. n. 6; cf. EG, n. 26).
Quizá minusvaloremos la propuesta del presente Sínodo pensando que es un ámbito de Ser cofrade no es cuestión solo de un recibo anual, o un carné, o un pase procesional…
trabajo propio de dicasterios romanos o delegaciones de la diócesis, o de grupos parroquiales, o de ser cofrade es una identidad de piel adentro. Identidad que, claro está, en ciertos momentos se
quienes gestionan las cofradías, o que quizá se trata de sacar un documento más… Pero nos equi- exterioriza en vestimentas devocionales y aditamentos tradicionales. Pero sobre todo se ve y se nota
vocaríamos. Al reflexionar sobre esta realidad del “caminar juntos”, nosotros, cristianos de base, en la manera de actuar. Ser cristiano se detecta. A un amigo sus compañeros de trabajo en una
estamos ofreciendo a nuestra Cofradía y a nuestra Diócesis un estupendo motivo de afianzamiento empresa, después de años sin tener muchos detalles sobre él, le lanzaron a bocajarro en un café
en la vida de la Iglesia, pues es mucho más que una dinámica de grupo para nuestras reuniones, mañanero: “¿Tú eres cristiano, ¿verdad?” Mi amigo se ruborizó y preguntaba a qué esa pregunta. El
cabildos, celebraciones, etc. Esto de caminar juntos, escuchando la voz de todos no es solo un silencio. Y uno del corro le espeta: “Es por tu forma de ser, de trabajar bien siempre sin escaquear-
método, un instrumento, una manera de permitir levantar la mano. No. Se trata de una caracte- te, de perdonar, de…” Pues eso. Que los cofrades estamos llamados (vocación bautismal) a ser
rística esencial de la auténtica Iglesia de Jesucristo. Buscamos detectar cómo somos cofradía desde “personas de contraste”, “personas contracorriente” en muchos entornos personales, familiares,
los estatutos, pasando por las relaciones de calle y taberna, hasta las solidarias ayudas entre los profesionales, vecinales... Sin ser mejores que nadie, hemos de buscar ser reflejos de la santidad
hermanos en momentos de dolor, de hospital o en situaciones de gozo y fiesta. Queremos que este de Cristo el Señor.
escucharnos para tomar las mejores decisiones afecte a los que dirigen y afecte a quienes reciben Y además de individuos, somos una familia cofrade. También la Cofradía entera, está
las indicaciones y deben ponerlas en práctica. Se trata de conocer que este estilo de vida cristiano invitada a ser “Cofradía de contraste”, espacio que llame la atención, es decir, un grupo de perso-
afecta todo el año, también, de manera significativa durante las semanas de actos o procesiones. nas, animadas por el Espíritu Santo de Dios, que creen en sus capacidades para transmitir perdón,
En definitiva, esto de “caminar juntos” es un rasgo imprescindible de la identidad más profunda esperanza, generosidad, diálogo… en definitiva, La Caridad, estandarte corinto. Quizá el respeto
de nosotros, Iglesia. vivido en la Cofradía hacia todos sorprenderá a otros grupos humanos donde falta este diálogo,
Regresamos a la visión del comienzo. Imagina el bochorno de una procesión mal gestio- respeto, saber escucharse… y les haga reflexionar, cambiar de actitud. Por eso, ser cofrades es una
nada, un paso mal llevado... O imagina los malditos soniquetes sobre una cofradía donde hay forma de caminar juntos en la Iglesia, en medio de nuestro real mundo, donde en tantas ocasiones
rumores de problemas, enfrentamientos… ¡Sufres solo de pensarlo! La crítica y burla de propios vamos cada uno por nuestro lado buscando exclusivamente nuestros intereses.
y ajenos, el tiempo perdido, los enfados que se generan después, los reproches… la historia, que Recogemos ahora literalmente la pregunta que guía esta consulta del Papa al Pueblo de
no perdona… Y todo por no saber “caminar juntos”. Pues sucede lo mismo con nuestra identidad Dios:
y misión de cofrades, siendo Iglesia de Jesucristo. Qué bochorno si no caminamos juntos, si no «En una Iglesia sinodal, que anuncia el Evangelio, todos “caminan juntos”: ¿cómo
dialogamos, si nos guardamos nuestra opinión por vergüenza, por indiferencia, por absentismo, o se realiza hoy este “caminar juntos” en la propia Iglesia particular? ¿Qué pasos nos invita
por el “ya se encargarán otros, a mí no me toca”. Qué lástima si se toman decisiones equivocadas a dar el Espíritu para crecer en nuestro “caminar juntos”?»
por no escucharnos, por no dejarnos participar, por no saber dialogar. Es una buena práctica la de
ofrecer elementos de discernimiento a quienes nos gobiernan. Sus aciertos serán nuestros también. Es decir: En nuestra Cofradía, en cada Hermandad y Paso, que anuncia el Evangelio de
Por eso este tiempo de reflexión sinodal es una oportunidad de oro molío. Es un tiempo Jesucristo con su vida durante todo el año y también con las celebraciones procesionales de Sema-
na Santa ¿cómo vivimos hoy este “caminar juntos”? ¿Cuáles son nuestras equivocaciones? ¿Cuáles
para rectificar errores, enderezar esquejes, regar ilusiones y repensar cómo queremos ser cristianos nuestros aciertos? ¿Cómo podemos mejorar en nuestra Cofradía del Santísimo Cristo de la Cari-
cofrades de este tiempo. dad, ahora que nos acercamos al 30 aniversario de su creación?
Vemos “la que está cayendo” en nuestro mundo (problemas de salud por doquier, lucha Nuestro “caminar juntos” es lo que mejor realiza y manifiesta la naturaleza de la Iglesia
anticovid, dificultades laborales, ruido de sables en el Cáucaso, problemas en nuestras familias, como Pueblo de Dios peregrino y misionero. La sinodalidad es mucho más que la celebración de
etc.) y quizás te preguntes si tiene sentido hoy para ti y tu familia ser miembro de una cofradía. encuentros eclesiales y asambleas de obispos, o una cuestión de simple administración interna en
Sí tiene sentido. Pues una Iglesia sinodal es un signo profético sobre todo para una comunidad la Iglesia. La sinodalidad “indica la específica forma de vivir y obrar (modus vivendi et operandi)
incapaz de proponer un proyecto compartido. Es decir, que ser cristiano cofrade hoy, es una señal de la Iglesia Pueblo de Dios que manifiesta y realiza en concreto su ser comunión en el caminar
para orientar al mundo, para guiarlo hacia el sentido de la vida auténtica. Y más si lo hace de la juntos, en el reunirse en asamblea y en el participar activamente de todos sus miembros en su
mano con otros hermanos, en camino unido a la vida de otros, compartiendo sus esperanzas y sus misión evangelizadora.
búsquedas, soñando juntos una sociedad nueva, donde el perdón, el diálogo sereno, la acogida, la
esperanza se impongan a lo retorcido y oscuro de este mundo egoísta. Este Sínodo lleva por título: «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión».
La sinodalidad representa el camino principal para la Iglesia, llamada a renovarse bajo la Se inició solemnemente el 9-10 de octubre del 2021 en Roma y el 17 de octubre siguiente en
acción del Espíritu y gracias a la escucha de la Palabra. La capacidad de imaginar un futuro diverso cada Iglesia particular, también en nuestra Diócesis de Cartagena con nuestro Obispo Don José
Manuel. Una etapa notable será la reunión de los Obispos de todo el mundo en Sínodo particu-
para la Iglesia y para las instituciones a la altura de la misión recibida depende en gran parte de lar en Roma en el mes de octubre del 2023. Y de nuevo revertirá la celebración en cada diócesis,
la decisión de comenzar a poner en práctica procesos de escucha, de diálogo y de discernimiento implicando de nuevo a las Iglesias particulares. Como se ve, un movimiento continuado de comu-
comunitario, en los que todos y cada uno puedan participar y contribuir. La opción de “caminar nicación en los diversos niveles de la vida de la Iglesia, desde la comunidad cristiana más pequeña
juntos” es un signo profético para una familia humana que tiene necesidad de un proyecto com- hasta los órganos de gestión en Roma, y de nuevo vuelta a la vida sencilla de los creyentes. Estar
partido, capaz de conseguir el bien de todos. Una Iglesia capaz de comunión y de fraternidad, siempre en diálogo continuado, una forma estupenda de saber que caminamos juntos.
de participación y de subsidiariedad, en la fidelidad a lo que anuncia, podrá situarse al lado de
los pobres y de los últimos y prestarles la propia voz. Para “caminar juntos” es necesario que nos Este momento sinodal es una oportunidad para expresar qué conocemos, como bautizados
dejemos educar por el Espíritu en una mentalidad verdaderamente sinodal, entrando con audacia que somos, de nuestra Iglesia universal. Y también una ocasión para crecer en la conciencia y el
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