Page 121 - Rosario Corinto 10
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Un año para el recuerdo

                                                                        Antonio Munuera Alemán
                                                                           Nazareno del Año 2022

 ¡Qué año tan especial fue para mí el pasado 2022! Aunque esta sensación de especial
                    memoria comenzó a principios del mes de diciembre de 2021. Una llamada del
                    presidente del Cabildo Superior de Cofradías de Murcia me anunciaba mi nom-
bramiento como Nazareno del Año. ¡Yo, Nazareno del Año!, un humilde y modesto trabajador,
sería el representante de los nazarenos de Murcia, de la Semana Santa que tanto amo.
       Desde ese momento los recuerdos se me amontonan del por qué soy nazareno y no puedo
más que en lo más cercano de mi corazón y de mi profunda fe de cristiano, ser un servidor más de
Cristo en la tierra y de Su Madre en todas sus advocaciones.
       También en lo más profundo de mis pensamientos a quien más debería tener en mí memo-
ria es ese día en el que con apenas tres o cuatro años, mi padre se acercó a mí en plena procesión
en la que él llevaba a Nuestro Padre Jesús con la Cruz cargada sobre sus hombros, se acercó y me
dio un beso. Un beso que aún siento como aquel día en mis mejillas como el niño que era y como
el hombre que soy.
       Y si de mi padre recibí la sementera del nazareno que siente la cofradía como un vínculo de
hermandad y de él el amor a sus tradiciones que junto a mis hermanos me acompañan en el trono
de La Coronación de Espinas. Todos, incluso en el vivo recuerdo de mi hermano Jesús, que ya está
con Él en su inmensa Gloria, que vela por nosotros. En cada golpe que en el trono doy cada Sábado
de Pasión, él me guía y me acompaña en el transcurso del desfile procesional.
       Hay una palabra que he repetido en innumerables ocasiones, actos de todo tipo a los que
amablemente he sido invitado por todas y cada una de las Cofradías de Murcia. Esta palabra ha
sido GRACIAS. No sé ni creo que sabré como agradecer tantos detalles y atenciones que durante
este año he recibido de todas y cada una. A fuerza de ser repetitivo, que lo soy, pero nunca está de
más y de bien nacido es ser agradecido. A todos, una vez más GRACIAS.
       Pero este agradecimiento he de personalizarlo. A mi Cofradía de la Caridad que me ha
hecho sentir este año único como lo que somos realmente, hermanos en la fe y devoción al Cristo
de la Caridad y su Madre del Rosario en sus Misterios Dolorosos. Y al mayordomo Presidente de
la Cofradía, amigo y hermano, Antonio José García Romero, por el que sin su tesón, interés y de-
dicación no podría haberse cumplido esta sensacional experiencia que he vivido. Muchas gracias,
Antonio.
       Aunque no todo han sido parabienes. También ha supuesto un esfuerzo de horas “robadas”

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