Page 135 - Rosario Corinto 09
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A poco que tengamos conozcamos nuestra historia, recordaremos que este siglo está mar-
cado por una serie de crisis de diversa índole que tienen como origen la Invasión Napoleónica en
1808 y la subsiguiente Guerra de Independencia. Entre otras cosas, esta inestable situación política
terminará por calar en la sociedad española, desestabilizando sus cimientos uno a uno. Esta crisis
social tendrá como principal víctima a la Iglesia, o, mejor dicho, a la relación entre la Sociedad y
el estamento eclesiástico . El S. XIX traerá consigo una paulatina ruptura con la religión. Esta se-
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paración entre el pueblo y la Iglesia afectará también al mundo cofrade, el cual dejará de depender
tanto de los dictámenes eclesiásticos para pasar a formar parte de la cultura popular, encabezada
La marcha procesional: por la nueva nobleza y por la clase burguesa . Esto se traducirá en el ámbito musical en la paulatina
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¿herencia europea o música nacional? desaparición de las procesiones de las Capillas Musicales eclesiales (muy mermadas ya de por sí) en
pro de otras agrupaciones como bandas de música u orquestas, fundadas y dirigidas por estas clases
pudientes . Este cambio del panorama musical implica un problema fundamental: la necesidad de
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un repertorio acorde con las nuevas agrupaciones. Es en este punto, a mediados del S. XIX, que
aparece por primera vez el concepto de “marcha procesional” en el ámbito cofrade .
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Antonio Jesús Hernández Alba
Titulado en Interpretación Musical Puede parecer que esto contesta a la pregunta antes formulada. Si la marcha procesional
Estudiante de Máster en Investigación Musical (Universidad de Murcia) como tal surge en la España decimonónica, como consecuencia del cambio en la concepción de la
Semana Santa, es un producto puramente nacional. Esta afirmación es correcta desde el punto de
vista histórico. El problema, no obstante, sigue abierto desde el punto de vista musical. Debemos
tener en cuenta que la “marcha fúnebre” como género o forma musical aparece hacia finales del
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S. XVIII y comienzos del S. XIX en el marco musical centroeuropeo . Uno de los principales
referentes de este tipo de música será el segundo movimiento de la Tercera Sinfonía de Beethoven.
i hay algo que reivindicamos los cofrades es la idea de las procesiones no sólo como Aun así, podemos seguir diciendo que la “marcha de Semana Santa” es autóctona de España. El
una manifestación de la piedad popular, sino como un elemento cultural autóctono problema radica ahora en cómo están hechas estas marchas, es decir, si musicalmente son repre-
Se idiosincrático de nuestra sociedad. Las procesiones de Semana Santa tal y como las sentativas de nuestra música o no. Entramos así de lleno en uno de los problemas más candentes
conocemos son, como se ha señalado en repetidas ocasiones y por diversas voces de autoridad, un de la musicología española desde sus inicios: el problema de la identidad nacional, un problema
elemento propio de nuestra identidad nacional. Sería muy arriesgado afirmar que el origen de las de lo más actual.
procesiones es hispánico, pero lo que si podemos afirmar es que tal y como las realizamos en nues- Si hacemos una lectura de los historiadores y teóricos musicales españoles del siglo XIX
tra tierra, con las diversas variantes regionales existentes, es muestra de la aportación de nuestra veremos que tienen un rasgo fundamental en común. Coinciden todos ellos en denunciar una
cultura al asunto procesionista . De igual forma, es una doctrina ampliamente aceptada que la situación de decadencia musical en España, donde se ha dejado de lado la verdadera música nacio-
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marcha procesional (al menos la “marcha cofrade”) es un invento español. No obstante, aunque el nal en pro de las modas italianas y europeas, lo que les lleva a abogar por una reforma musical que
concepto de marcha fúnebre compuesta ex profeso para la Semana Santa sí que es propio, musical- devuelva a la música española a su grandeza e idiosincrasia pasada . Esta idea, muy arraigada hasta
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mente resulta difícil en muchas ocasiones hablar de un producto autóctono. De esta contradicción bien entrado el siglo XX, lleva a plantearse a estos autores: ¿qué es o cuál debería ser el origen y
surge la pregunta con la que se abre este artículo: ¿la marcha procesional es realmente un producto las características de esta música nacional? Entre este se grupo se encuentran nombres tan diversos
con denominación de origen española o es una idea musical europea adaptada al marco de las como los compositores Hilarión Eslava, F.A. Barbieri, Felipe Pedrell, Joaquín Turina y Manuel de
procesiones? Falla. Aunque cada uno de ellos muestra una respuesta práctica distinta en sus respectivas obras,
Esta pregunta que nos planteamos puede parecer sencilla de contestar: si están hechas en en el planteamiento teórico coinciden: la música nacional debe basarse en la tradición musical
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España, son obras de música española. Pero esta afirmación sería tan aventurada como la que nacional, especialmente en la música popular .
proponíamos al principio: si las procesiones se celebran sobre todo en España, son, por ende, Eslava y Pedrell encabezan un movimiento de recuperación de la música religiosa española
españolas. En el caso de las procesiones en sí, es bastante fácil contra argumentar esta deducción. de los siglos XVI y XVII , Barbieri, uno de los grandes compositores de zarzuela, abre en cambio
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Es ampliamente sabido que las procesiones religiosas no son ni siquiera invento del Cristianismo, el camino para la investigación del teatro musical y la música civil de esa misma época . A su vez,
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sino que prácticamente todas las religiones que se han dado en el globo a lo largo de la Historia Pedrell, y, a través de su influencia, Falla y Turina, ponen también el foco de atención en los cantos
han tenido sus manifestaciones de culto público, muchas veces a través de desfiles con imágenes .
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En el caso de la música procesional no es tan sencillo. La música procesional ha ido evolucionando
al tiempo que lo ha hecho la religión y se ha adaptado a las nuevas liturgias y a los cambios en las
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manifestaciones públicas y populares de ésta . En esta evolución histórica, el siglo XIX supuso un
punto de inflexión . 6 7 Botti, Alfonso. España y la Crisis Modernista. Cultura, sociedad civil y religiosa. Universidad de Castilla-La Mancha. 2012
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Varios Autores. Cien Años de la Junta de Hermandades Pasionarias de Cieza (1914-2014).Cieza: Innovaciones gráficas. 2014
8 Marín Cano, Alfredo. San Juan San Juan… Historia de la Cofradía de San Juan Evangelista de Cieza. Cieza: Cofradía de San Juan Evangelista. 2021
9 Galiano Díaz, Juan Carlos. La creación de la marcha procesional granadina en la segunda mitad del siglo XIX. León. 2020
10 Otero Nieto, Ignacio. Las marchas procesionales de la Semana Santa de Sevilla. Temas de estética y arte, nº 26. Real Academia de Artes Santa Isabel de
Hungría. 2012
11 Pedrell, Felipe. Por Nuestra Música. Barcelona, 1892
1 Fernández Sánchez, José Alberto. Estética y Retórica de la Semana Santa Murciana. Universidad de Murcia. 2014 12 Carreras, Juan José. Hijos de Pedrell, La historiografía musical española y sus orígenes nacionalistas (1780-1980). Il Saggiatore musicale, Vol. 8, No. 1,
2 Borrallo Sánchez, Pablo Jesús. Simbolismo e Iconografía de la Semana Santa de Sevilla. Universidad de Sevilla. 2018 La storia della musica: Prospettive del secolo XXI Convegno inernazionale di studi, Bologna. 2001
3 Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (1906-1914). 13 López-Calo, José. Hilarión Eslava (1807-1878) Precursor del Cecilianismo en España. Principe de Viana nº238. 2006
4 Valles del Pozo, María José. Prácticas y procesos de cambio en la Música Procesional de la Semana Santa de Valladolid. Universidad de Valladolid. 2007 14 Carreras, Juan José. Hijos de Pedrell, La historiografía musical española y sus orígenes nacionalistas (1780-1980). Il Saggiatore musicale, Vol. 8, No. 1,
5 Fernández Sánchez, José Alberto. Estética y Retórica de la Semana Santa Murciana. Universidad de Murcia. 2014 La storia della musica: Prospettive del secolo XXI Convegno inernazionale di studi, Bologna. 2001
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