Page 128 - Rosario Corinto 10
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                                                                  Pregonero Semana Santa de Murcia 2021

    Treinta años se cumplen con la lozanía de quien mira al futuro con la convicción de
                            hacerse dueño de él. Dueños de la calle y del corazón nazareno, los de La Caridad,
                            entienden la vida de una forma diferente. La diferencia radica en la humildad y en el
           buen hacer de esas pequeñas cosas que han marcado a Murcia, el Sábado de Pasión.
                   La historia no se escribe ni por los ganadores ni por los perdedores. La historia está escrita
           con la fe de las cosas que se han hecho por los demás y que tienen a Dios, en primera instancia.
           Esa es la historia de Santa Catalina. Historia manifiesta en una corporación que con la Virgen del
           Rosario en sus Misterios Dolorosos y el Cristo de la Paciencia forman ese “nueve más dos” que le
           da un once titular perfecto donde quiera que vaya.
                   Detrás de este aniversario, hay decenas de nombres propios y de familias que decidieron ha-
           cerse corintas, sin esperar nada a cambio. Volver a Santa Catalina es cumplir la promesa que un día
           le dio sentido a su vida. Pasos, restauraciones, estrenos, logros, túnicas, velas, incienso, gestiones,
           reuniones en la noche fría de la cuaresma…Todo eso podría resumir un aniversario que promueve
           hoy más que nunca, la unión de los cofrades en torno al Cristo de la Caridad.
                   La cofradía no es cosa de un día. Es recogida de alimentos, contraseñas, hermanos, la ilusión
           de El Expolio… El Sábado de Pasión es el colofón a lo que se ha venido viviendo. Llegar al fondo
           de la iglesia y ponte a conversar con Dios. Es un sueño inacabado que requiere de nuestra vida
           para terminarse. ¿Qué quiere Dios de mí? Servir y no ser servido. Estar donde hay que estar, dar tu
           vida por aquello que merece la pena. Amar por encima de todas las cosas, ser fiel a tus principios,
           no ser amigo de las modas, poder volver porque seas una buena persona. La Caridad no es una
           moneda lanzada al aire. Es Cáritas con los voluntarios al mismo ritmo, los que buscan y traen sin
           ser nombrados, son nuestras parroquias llevando la comunión a los impedidos, los sacerdotes que
           confiesan extasiados de Cristo. El Obispo, Don José Manuel Lorca, bendiciendo a los pasos cuan-
           do llegan al balcón de su casa, que es la casa de todos. Y hay quien no cree en Dios. “En verdad te
           digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.”
                   Por eso, cuando lo veo, empiezo a recordar que la Caridad empieza por uno mismo. La vo-
           luntad del Señor de estar pendientes de nosotros, nos debe envolver en este amor de dar y dar sin
           esperar nada a cambio. La cofradía se encuentra en momento dulce que anticipa grandes logros. La
           Caridad ya no es el sueño de unos cuantos, es la realidad nazarena de Santa Catalina.
                   Podrán venir malos tiempos y quizás, los tiempos, traigan aires de cambios a la sociedad.

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