Page 131 - Rosario Corinto 10
P. 131
Comparto, con los ya citados don Carlos y mi buen amigo José Emilio, la condición de
haber tenido el inmenso honor y privilegio de pregonar nuestra Semana Santa. Puedo añadir que
también, por diversas circunstancias, un inquebrantable afecto por la Caridad. Fue precisamente
el día de Nuestra Señora del Rosario, cuando recibí la llamada del Cabildo Superior y con ella el
anuncio de mi designación. Esa misma noche, Antonio José García Romero, Mayordomo-Presi-
dente de los corintos, me tendió una mano que no ha soltado desde entonces. «Aquí tienes tu casa»
me dijo, y ciertamente así me he sentido en todo momento. Una casa que gracias a su gestión es
cada vez más próspera, más dinámica, más completa.
Nunca olvidaré, por más años que viva, el regalo que para mí ha supuesto compartir tantas
horas, tantos actos, tantos cultos y tantísimas emociones, con otra de las personas más extraordi-
narias, cariñosas y amables que jamás he conocido: el Nazareno del Año 2022.
Sé que Antonio Munuera es esquivo a buscar protagonismo. Espero que me disculpe si se lo
doy, contraviniendo su natural modestia. Sería injusto por mi parte no aprovechar la oportunidad
que brinda el décimo número de la revista «Rosario Corinto» para decirles que el vicepresidente de
la Cofradía y Cabo de Andas de la Coronación de Espinas ha sido un embajador extraordinario de
la Semana Santa de Murcia. De sus manos, recibí además la «Corona de Plata» en la cena de her-
mandad del Paso. Esta distinción ocupa desde entonces un lugar preferente en mi hogar, al igual
que su amistad lo hace en mi vida, creciendo a partir de tantas vivencias comunes.
Generosidad, abnegación y carácter genuino para ponerse al servicio. En el fondo, Juan Pablo
II estaba describiendo a los nazarenos de Santa Catalina. Os doy las gracias por ello, y por cuanto
aportáis a Murcia. Felicidades por vuestro treinta aniversario, y por ser anfitriones de una Semana
Santa que ya esperamos con ilusión e impaciencia.
131

