Page 196 - Rosario Corinto 11
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Entrevista a nuestro presidente,
             D. Antonio José García Romero

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    La tradición familiar, un ambiente nazareno en casa y el barrio hicieron que nues-
                          tro presidente don Antonio José García Romero iniciase su andadura como naza-
                          reno en la Cofradía de la Esperanza.
                   Ha estado vinculado con nuestra cofradía desde los inicios, pocos días después de su
           fundación en 1993, siendo nombrado a los pocos meses Secretario de la Caridad. En sus pa-
           labras nos acerca a los comienzos, la primera procesión e incluso su entrada en la presidencia
           tras una difícil situación en la cofradía.
                   ¿Eres cofrade desde los inicios?
                   Si lo soy, cinco días después de su fundación, el 5 de julio de 1993 ingresé en la Cofradía y
           entre directamente a la Junta de Gobierno como Celador de la Hermandad de Promesas, siendo
           nombrado en septiembre de ese mismo año, Secretario de la Cofradía.
                   Es genial ser parte de la Cofradía de la Caridad desde sus inicios. Ser cofrade en una her-
           mandad o cofradía puede ser una experiencia profundamente significativa y enriquecedora. Las
           cofradías suelen tener objetivos comunes, como la práctica de la fe, la solidaridad, la caridad y la
           participación activa en la comunidad.
                   Ser cofrade implicado además te aporta muchas cuestiones positivas a tu vida y de gran
           intensidad como son cinco en concreto que me gusta destacar.
                   1.	 Sentido de pertenencia: Ser parte de una cofradía desde sus inicios te brinda la opor-

                        tunidad de contribuir a la formación y desarrollo de la comunidad. Puedes sentir un
                        fuerte vínculo con tus compañeros cofrades y una conexión especial con la historia y la
                        tradición de la cofradía.
                   2.	 Responsabilidad: Ser cofrade implica asumir ciertas responsabilidades y compromisos,
                        ya sea en términos de participación en eventos, ayuda a la comunidad o apoyo a las
                        causas benéficas. Esto puede generar un sentido de deber y contribución a algo más
                        grande que uno mismo.
                   3.	 Espiritualidad: Las cofradías suelen tener un componente espiritual importante. Parti-
                        cipar en ceremonias religiosas, procesiones y otras actividades puede proporcionar una
                        profunda experiencia espiritual y un sentido de conexión con lo divino.
                   4.	 Solidaridad y caridad: La participación en actividades caritativas y solidarias puede ge-

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