Page 36 - Rosario Corinto 10
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Creer en Dios significa creer
                              que Dios es Amor

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                                                           Majadahonda, Semana Santa y Pascua de 2022

    Creer en Dios no significa simplemente pensar que Dios existe, sino, mucho más y
                           fuertemente, equivale a confesar con los labios y con el corazón que Dios es Amor. Y
                           esto quiere decir reconocer que Dios no es soledad: para amar hay que ser al menos
           dos. Dios Amor es comunión de los tres, el Amante, el Amado y el Amor recibido y donado: el
           Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
                   Creer en el Dios Amor significa tener la certeza de que ninguno de nosotros es un número
           ante Dios, que uno por uno somos conocidos y amados con amor infinito por Dios.
                   LA HISTORIA DEL AMOR DE DIOS
                   Es una historia sobrecogedora. En Cristo, Dios sufre por amor nuestro; Dios hace suyo
           nuestro dolor y no nos deja solos en la noche oscura del sufrimiento. Por ello, si el Padre tuvo en
           sus brazos al condenado a la cruz del Viernes santo, nos tendrá entre sus brazos a todos nosotros,
           cualquiera que sea la historia de pecado, de dolor y de muerte de la que provenimos. En el Antiguo
           Testamento se nos había afirmado: «Con amor eterno te he amado» (Jeremías 31,3). «Te he recogido
           en mis brazos» (Salmo 131,2). «En las palmas de mis manos te llevo grabado» (Isaias 49,16): y aunque
           una madre se olvidara de su hijo, yo no me olvidaré de ti (cf Isaias 49,15).
                   Ante un Dios juez, que mira desde lo alto de los cielos y castiga al hombre débil y pecador,
           se podría volver la espalda. Pero un Dios que muestra su rostro en la humildad y en la espantosa
           tragedia del viernes santo, es un Dios al que ya no se le puede decir no. Nosotros creemos humilde-
           mente en un Dios que se ha hecho pequeño, abandonado por nosotros, en un Dios que no quiere
           darnos miedo, sino que se nos muestra con la ternura y la debilidad del amor infinito.
                   NUESTRA FE EN LA TRINIDAD
                   Creemos en DIOS PADRE que es la eterna fuente del Amor, de la gratuidad sin fin: «Dios
           no nos ama porque somos buenos y bellos; Dios nos hace buenos y bellos porque nos ama» (Lutero). Dios
           no se cansará nunca de amarnos, porque no nos ama por nuestros méritos, sino porque desde siem-
           pre ha comenzado a amar y seguirá amando siempre. Amándonos, él nos hace capaces de amar.
                   Creemos en EL HIJO que nos enseña a decir siempre sí al amor y a acoger al otro que es
           hijo de Dios y hermano nuestro.
                   Creemos en EL ESPIRITU SANTO que es el “éxtasis” de Dios, amor que se desborda y
           derrama, nos unifica en nuestro interior, y nos une a Dios y a los demás.
                   El Espíritu hace «salir» a Dios de sí, es el don, el éxodo sin retorno del Amor, Cuando nos
           dejemos alcanzar y transformar por el Espíritu Santo, sentiremos la necesidad de salir, de llevar a
           los demás el don del amor con el que hemos sido amados.

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