Page 54 - Rosario Corinto 10
P. 54
“Siendo rico, por vosotros se hizo pobre, para que os enriquecierais con su pobreza”
En este capítulo, san Pablo exhorta a los corintios a que sobresalgan en la caridad, como
hizo Jesús. Para el de Tarso humillarse es dar, es tener esa gracia divina que tenía Cristo, es la
Caridad. En un tiempo Él fue rico, pero no fue rico en la tierra, aunque sí conviviera en algunos
momentos con persona ricas. En el Evangelio de Juan (17:5) Jesús, hablando con el Padre le dice:
“Ahora, Padre, glorifícame tú a tu lado, con aquella gloria que tuve contigo antes de que el mundo
fuese.” Con esto quiero decir que Cristo fue rico y llegó a la tierra pobre, y se humilló a sí mismo,
se convirtió en un hombre pobre.
En el Expolio queda esto representado al quitarse esas vestiduras dignas de reyes, y se mues-
tra desnudo, tal cual es, como un hombre pobre que nos “enriqueció con su pobreza”. Pasa de lo
“abundante propio de reyes” al hombre pobre que nos ilumina. Este capítulo tan bello de san Pablo
es muy acertado para poder unir al Expolio de Jesús con la Caridad.
En la tarima derecha vemos una cita de Filipenses 2:7
Sed semeteipsum exinavit formam servi accipiens, in similitudinem hominum factus.
“Sino que se redujo a la nada a sí mismo, tomando naturaleza de siervo,
haciéndose semejante a los hombres”
Cita que también tiene un gran contenido metafórico. El significado es muy semejante a
2 Cor. 8:9. Es Él quien quiere que lo veamos como un hombre, pues su gracia hacia nosotros lo
lleva a humillarse, para que sea un igual entre nosotros. Se podría decir que es un expolio divino
pues, como dice san Mateo (4:10) en boca de Jesús: “al Señor Dios solo adorarás”, es decir, Él se
considera también un hombre cuando está entre nosotros. Se ha expoliado de su divinidad para
poder enseñar entre sus iguales.
Las citas de las esquinas del trono hacen una constante referencia a la Caridad de Dios,
como veremos abajo. En latín carus significa “querido”, “apreciado”, “amado”. Esta palabra dio al
castellano “caridad”, la cualidad de amar, de amar al prójimo, como Jesús nos enseñó.
54

