Page 177 - Rosario Corinto 11
P. 177
A mero título informativo, en calidad de anticipo, recojo literalmente, en versión actualiza-
da, el inicial apartado del texto en el que se da cumplida noción y división de la Caridad; para la
cual el refranero español tiene una advertencia de origen latino: la caridad bien entendida empieza
por uno mismo.
Punto primero · Noción, y división de la Caridad
P. ¿Qué es Caridad? R. Que es: Virtus supernaturalis, qua diligimus Deum super omnia
propter se, et proximum propter Deum. Dícese: Virtus supernaturalis, por ser superior a nuestros
actos, y sólo infundida por Dios: Qua diligimus Deum super omnia; para significar, que Dios ha
de ser amado sobre todas las demás cosas: Propter se, para declarar que el motivo de este amor ha
de ser su Suma Bondad, y que no lo hemos de amar con amor de concupiscencia o por nuestra
utilidad, sino con amor de benevolencia por su Bondad infinita. Últimamente se añade: Et proxi-
mum propter Deum, para denotar que el motivo de amar al prójimo, es el mismo Dios.
P. ¿De cuántas maneras es la Caridad? R. Que se divide en actual, y habitual. La actual es:
Actus quo diligimus Deum, aut proximum propter Deum. La habitual es: Habitus supernaturalis
infusus a Deo receptus in voluntate, quo faciliter possimus elicere actus charitatis. Dase también
caridad formal, y virtual. La formal es: Ipse actus charitatis; y la virtual es: Actus alterius virtutis
imperatus a charitate, sive eadem informatus.
P. ¿Cuál es el objeto de la Caridad? R. Que el objeto formal quo, o razón formal sub qua
es: Summa bonitas Dei cognita per fidem, precisive ab offensa. El objeto quod primario es Dios,
ut summe bonus, y el secundario es el prójimo. Dios es el objeto formal, y el prójimo es material.
Por esta razón el acto de caridad con que amamos a Dios, no se distingue en especie de aquel con
que amamos al prójimo, porque ambos actos se gobiernan por una misma razón sub qua, que es
la suma bondad de Dios.
P. ¿Puede uno amar alguna cosa más que a Dios, sin que por eso deje de amarle sobre todas
las cosas? R. Distinguiendo entre el amor apreciativo, que consiste en tener más alta estimación y
concepto del objeto amado, por cuya razón es preferido a todo otro objeto, con determinación de
perderlo todo antes que a él; y el amor intensivo, que consiste en amar actualmente a un objeto
más que a otro. Si hablamos, pues, del amor intensivo, no se opone al amor de Dios sobre todas
las cosas, el que uno ame más a los hijos, mujer, padres, u otro objeto con dicho amor, si de facto
ama más a Dios con el amor apreciativo, determinado a perderlo todo antes que perder a Dios, ni
ofenderle. Y de este amor se entiende el precepto de la caridad, que nos manda amar a Dios sobre
todas las cosas.
7. PROPÓSITO DE CONTINUIDAD
En formato libro de bolsillo, si el buen propósito se cumple, con los oportunos razonamien-
tos y puesta al día del texto, los cofrades de la Caridad tendrán disponible por sus pasos contados
y en su debido momento el texto completo del capítulo nono del Compendio. O, en su defecto,
en los próximos números anuales de la revista ROSARIO CORINTO, se irán incluyendo paula-
tinamente, en función del espacio disponible y a ser posible con ilustraciones.
177

