Page 174 - Rosario Corinto 11
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La caridad biTenrpaoetnardteeolncddoeindloaacecimmarpiiedineaztdoa.
Antonio Martínez Cerezo
Escritor, historiador, antropólogo y académico
Para la antiquísima Iglesia Parroquial murciana de Santa Catalina, en la que los pia-
dosos feligreses Nicolás Salzillo e Isabel Alcaraz, con Francisco José de Herrara por
padrino, mandaron cristianar a Francisco Antonio José Gregorio Salzillo y Alcaraz,
primer hijo varón del matrimonio; a quien con toda solemnidad impartió el sacramento del bau-
tismo, con la gracia de las aguas y la sal de la gracia, el 12 de mayo de 1707, el cura propio de la
misma, don José de Córcoles Villar, quien así lo consignó, de su puño y letra, en libro que ladrones
sin alma se llevaron.
Y para los cofrades de la Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Ca-
ridad, popularmente conocida como Cofradía de la Caridad, que tiene la virtud teologal de la
caridad por santo y seña, con sede apostólica en el templo paredaño (por Trapería) con el Colegio
de los Desamparados, también dicho de doña María Hurtado, maestra a la vieja usanza, donde
servidor cursó sus primeras letras.
Y para los seguidores, en fin, de la revista ROSARIO CORINTO, en su duodécima edición
anual, considero de grandísimo interés para su mejor gobierno y firme guía rescatar del olvido para
la memoria el capítulo nono en español del tomo primero del Compendio Salmaticensis (1805),
del carmelita Marcos de Santa Teresa, que lleva por preciso y precioso título ‘De la Caridad’ y cuya
edición facsímil razonada me propongo llevar a cabo en breve si vientos propicios impulsan las
velas de mi octogenaria nave.
Como adelanto, valga esta sumaria nota introductoria que verá la luz en la Semana Santa
del año de gracia de dos mil veinticuatro, en vísperas de la consumación de la primera cuarta parte
del siglo XXI, llamado de la inteligencia artificial, que ojalá nunca desplace a la natural, que nos
viene dada del cielo por la cuna.
1.- SALAMANCA DEL GRAN SABER
Entre el siglo XVII y el XVIII, se redacta en la ciudad de Salamanca una obra de inmenso
trasfondo emocional y provecho religioso: Corpus Theologicus Moralis Salmanticensis, elaborado
con grandísima dedicación y aplicación por los carmelitas descalzos del salmantino Colegio de
San Elías. En cuyo escritorio se redactó, asimismo, el apreciadísimo Curso de Teología dogmática
salmanticense.
Como autores, se refiere media docena de doctos y aplicados religiosos: Francisco de Jesús
María (1599-1677), Andrés de la Madre de Dios (1622-1674), Sebastián de San Joaquín (1672-
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