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Lazos de hermandad:
“La Coronación de Espinas”
del Perdón y la Caridad
Miguel López Alcázar
Historiador del Arte y Mayordomo-Comisario
de Caridad y Comunicación de Bienes
¿De dónde venimos, quiénes somos, a dónde vamos? Tres preguntas muy ligadas a nuestra
vida cotidiana que, en el caso de algunas corporaciones pasionarias, apenas se plantean.
Muchos reflexionan al respecto a la vez que otros, directamente, cumplen su cometido
sin molestarse en conocer el origen y devenir histórico de su cofradía. A parte de la devoción,
que es el pilar fundamental por el cual debe regirse todo nazareno, detenerse en estos aspectos
igualmente merece la mayor de las consideraciones. La mayoría tienden a pensar que las cofradías
nacen por sí solas, cuando realmente pueden ser fruto de miles de causas tales como escisiones o
un simple anhelo.
Este último fue el caso de la fundación de la Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo
Cristo de la Caridad en 1993, constituida por un grupo de nazarenos murcianos liderado por D.
Domingo Martínez Jiménez, cabo de andas-fundador de La Coronación de Espinas de la cofradía
del Perdón, organizadora de la castiza procesión de Lunes Santo. Desde su creación hace treinta
y dos años, la cofradía corinta y este “paso” han caminado juntos gracias a un nutrido equipo
humano común, hogaño en “peligro de extinción”. Sin embargo, la huella aún pervive y después
de tantos años, ha llegado la hora de redescubrir el pasado y reforzar aún más si caben los lazos de
hermandad forjados.
1. El origen: “La Coronación de Espinas” del Perdón (1981-82)
La Coronación de Espinas, cruel episodio del ciclo de la Pasión de Nuestro Señor Jesucris-
to correspondiente al tercer Misterio Doloroso del Santo Rosario recogido en los Evangelios de
Mateo, Marcos y Juan, fue hasta bien entrado el último cuarto de la centuria pasada, un “pasaje
ausente” en las procesiones murcianas. Mientras que en urbes vecinas como Cartagena por media-
ción de los Californios u Orihuela a través de la cofradía de la Flagelación introdujeron con éxito el
misterio en sus respectivas estaciones de penitencia allá por la década de los sesenta, en Murcia no
terminaba de cuajar dicho proyecto y todo se quedó en papel mojado. Ejemplo de ello fue la pro-
puesta presentada en 1966 a la junta directiva de la Real, Ilustre y Noble Cofradía del Santísimo
Cristo del Perdón presidida por el veterano doctor D. José Carrillo Lozano, la cual supuestamente
pediría presupuesto al escultor José Lozano Roca1.
Finalmente, hubo que pasar catorce años para que un “paso” bajo la denominación de La
Coronación de Espinas fuese una realidad en Murcia. Quizá, por circunstancias del destino, sería
en el seno de la cofradía sanantolinera citada donde se gestó nuevamente la idea de crear un tercio
1Véase D. AVILÉS FERNÁNDEZ, Real, Ilustre y Muy Noble Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón. Cronología 1896-2018. Murcia, 2018, p. 25.
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