Page 165 - Rosario Corinto 12
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de nazarenos y trono con el referido título, gracias al asesoramiento de D. Carlos Valcárcel Ma-
vor –cronista de la ciudad de Murcia y mayordomo-presidente de la archicofradía de la Sangre–,
desestimándose así el plan originario: recuperar el trono del Cristo de la Humillación que desfiló
únicamente el Lunes Santo de 1927. En relación a sus cofrades-fundadores, D. Rafael Ángel Ortiz
Martínez y su tío D. Domingo Martínez Jiménez como futuros cabos de andas se encargarían de la
fundación del “paso”, al mismo tiempo que D. José Giner Ruiz y D. Juan Antonio Quilez García
en calidad de regidores, estructurarían la hermandad que lo precedería2.
Fig. 1 (izq). Boceto del paso de “La Coronación de Espinas” (H. Navarro, 1981). Cofradía
del Perdón, Murcia
Fig. 2 (dcha). Cristo y sayón de “La Coronación de Espinas” (H. Navarro, 1982). Cofradía
del Perdón, Murcia
©Pertenecientes a la colección fotográfica del XXV aniversario de La Coronación de Espi-
nas (1982-2007)
En 1981, con la obtención del beneplácito de la junta de gobierno capitaneada por D. Julio
López-Ambit Megías y formación de una comisión artística, la cofradía convocó un concurso de
bocetos para designar el autor del grupo escultórico, concurriendo artistas de la tierra como Fran-
cisco Liza Alarcón y José Hernández Cano, otro imaginero afincado en la población alicantina de
Albatera –posiblemente fuera Valentín García Quinto– y un joven belenista de la pedanía mur-
ciana de Los Ramos, José Antonio Hernández Navarro3. Después de una reñida deliberación, el
boceto presentado por este último resultó vencedor gracias al tesón de D. Domingo Martínez por
concederle un voto de confianza a un novel artesano cuya actividad imaginera se limitaba en aquel
entonces a la hechura de la Virgen de la Huerta venerada en su ermita de Rincón de Almodóvar
(1971) y algunas obras para la parroquia de Alquerías o colecciones particulares.
Para Hernández Navarro, La Coronación de Espinas fue un verdadero reto donde tuvo que
demostrar su manejo de la gubia y el cincel, evidentemente más que su destreza en el modelado.
El conjunto, conformado por tres imágenes, se ajusta a la versión relatada en el Evangelio según
San Mateo4, figurando Jesús sentado en una banqueta mientras un sayón de rostro amenazante le
ajusta la corona espinosa con la empuñadura de un flagelo; completando la escena otro esbirro que
se dispone a entregarle una caña a modo de cetro real. En aspectos técnicos, cabe destacar las múl-
tiples reminiscencias salzillescas de esta obra, especialmente las indumentarias y gesticulaciones de
los sayones, similares a las de imágenes secundarias homólogas de La Caída (1752) y Los Azotes
(1777), ambos “pasos” propiedad de la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Na-
zareno. En cuanto a la imagen del Señor, es la única del grupo donde se prescindió del sistema de
sacado de puntos a la hora de tallar5. Por cada una de las piezas, el autor requirió 250.000 pesetas6.
Tras meses de incesante trabajo, las efigies y el elegante trono de estilo neobarroco murciano
diseñado y ejecutado por el maestro Juan Lorente Sánchez –sustituido en el año 2013– fueron
bendecidos por el entonces obispo de la diócesis cartaginense Mons. Javier Azagra Labiano en la
iglesia parroquial de San Antolín, al término del Quinario en honor al Santísimo Cristo del Per-
dón. Dos días después, el 5 de abril, desfiló por primera vez.
2. La vinculación: Coronación y Caridad (1993-94)
Poco más de una década después del nacimiento de La Coronación de Espinas, el cabo
de andas-fundador D. Domingo Martínez Jiménez tuvo la idea de fundar una nueva cofradía de
Pasión junto a un grupo de nazarenos bajo la advocación del Santísimo Cristo de la Caridad. Apro-
2MESA DE REDACCIÓN, “Coronación de Espinas. Diez años de vida”. Magenta nº 7 (1992), p. 18.
3Ibíd., p. 19.
4Mateo 27:29: “...y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarne-
cían, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos!”
5Información dada por D. Tomás Jiménez Marín –mayordomo de la cofradía de la Caridad y estante de La Coronación de Espinas de la cofradía del
Perdón de Murcia–.
6“La Humillación se hizo Coronación”. Diario 16 (Semana Santa en Murcia), 12 de abril de 1992, p. 8.
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