Page 24 - Rosario Corinto 12
P. 24
ANTONIO BARCELÓ LÓPEZ
Nazareno del Año 2025
Honor, gratitud y responsabilidad
Desde 1947, creación del Real y Muy Ilustre Cabildo Superior de Cofradías, esta institución, formada
por todos los presidentes de cada una de las cofradías de la Semana Santa murciana, se ocupa por velar
los intereses de todos los cofrades, mantener las tradiciones, y vivir la fe en Jesucristo, recordando y
reviviendo su Pasión, Muerte y Resurrección.
De igual manera, entre sus diversas actividades, anualmente celebran efemérides y distinguen a aquellas personas
e instituciones que han destacado por su labor o trayectoria nazarena desde 1972. Así, este año, he tenido el inmenso
privilegio de ser nombrado Nazareno del Año 2025, distinción que asumo con gran honor y una enorme responsabi-
lidad, agradeciendo desde este medio la confianza depositada en mí por la Cofradía de la Caridad, con el compromiso
ferviente de intentar representar con la máxima dignidad a todos los cofrades de esta Muy Ilustre y Venerable Cofradía.
Atendiendo la petición de dedicarles unas palabras a través de la revista Rosario Corinto, aprovecho para feli-
citar a todos sus cofrades por los logros alcanzados a lo largo de sus casi treinta y dos años de existencia. Recordando
sus inicios, me gustaría resaltar cómo fue cubierto el hueco inimaginable de la jornada de Sábado de Pasión, y el éxito
que consiguió, al tiempo que fue un acierto elegir la bella advocación escogida de la Caridad, por ser distintivo del
cristiano, y objetivo primordial de nuestras Cofradías, cuyo incentivo era, y sigue siendo, muy necesario en el seno de
las cofradías, tal y como nos recuerda San Pablo sobre la Caridad, describiéndola como la virtud más enriquecedora
de todas, para los cristianos.
Es un hecho evidente cómo esta Cofradía, integrada por buenos y valientes hermanos, ha ido alcanzando su
actual esplendor con la organización de dos procesiones y diez hermandades que desfilan en el cortejo penitencial co-
rinto, y en la severa procesión de Sábado Santo con María Santísima en sus misterios dolorosos. Gracias a ese esfuerzo
y trayectoria, la Semana Santa en Murcia, brilla aún más en desfiles procesionales de rico e impresionante patrimonio,
para exaltación y veneración del Hijo de Dios.
Este año, la Cofradía de la Caridad celebra el XXV Aniversario de la primera salida de San Juan Evangelista,
cuya representación alude al joven apóstol al pie de la Cruz, mostrando su profundo dolor ante el sacrificio de Cristo
en el Gólgota. Por ello, les deseo un feliz y fructífero año, con el convencimiento de que el evangelista velará por todos
los miembros de la hermandad. No puedo dejar de citar a su presidente, Antonio José García Romero por su labor
encomiable a lo largo de todos estos años.
Ser Nazareno no solamente es formar parte de esta tradición, sino seguir la enseñanza de Dios. Ser Nazareno
es formar parte activa de la Iglesia. Ser Nazareno es la confraternidad, compartir, amar a los demás. Ser Nazareno es
vivir con intensidad los episodios de la Pasión de Cristo, reconociendo la entrega de su vida por nosotros y por amor.
Ser Nazareno es una actitud de vida. Ser Nazareno no solamente es acompañar a Cristo durante la Semana Santa sino
durante toda la vida.
Ahora bien, las verdaderas herramientas para avanzar en esa dirección es la formación, pues necesitamos cofra-
des, pero cofrades formados. No hay que dejar de lado la importancia del culto, formación teológica y religiosa, pues
resulta imprescindible reconocer nuestra razón de ser, y el sentido de pertenecer a una cofradía.
De igual manera, ejercer la caridad y reconocer sus bondades o consecuencias, a través de las acciones sociales y
culturales, podría ser un atractivo que atrajera a más gente a participar durante el año de los actos y cultos que organi-
zan, y son esenciales. No puedo desaprovechar para instar a atender las “nuevas pobrezas”, cómo la soledad.
Desde un sincero sentimiento de humildad y profunda honestidad, es mi deseo compartir el nombramiento
con todos los nazarenos murcianos, cual sea su condición, de estante, penitente, mayordomo, mantilla o músico; y
agradecer la confianza depositada en mí por las cofradías murcianas para representar a todos y cada uno de vosotros.
Reconozco que es una responsabilidad representar la masa cofrade de Murcia, y le pido al Cristo de la Caridad que me
inspire y dirija mis pasos en estos quehaceres.
Por último, desearía saber compartir y transmitir el interés por la Semana Santa desde lo más profundo de mi
corazón y espíritu en la búsqueda de Cristo, siempre latente, al que todo debo, sabiendo con certeza qué de otra forma
no tendría sentido.
24

