Page 60 - Rosario Corinto 12
P. 60

No será hasta el siglo X cuando se indique la división en estaciones y ya en el siglo XIII se
           determinará el recorrido exacto por el que el Señor llevó la cruz camino del patíbulo, aunque ya
           en el siglo XII hay testimonios de la presencia y recorrido de esta “Vía Sacra” por la que, andando,
           rememoraban la Pasión del Salvador. Serán los mismos franciscanos los que establezcan en sus igle-
           sias el número de catorce, surgiendo la forma definitiva de este Santo Vía Crucis en nuestro país,
           desde el cual se extendió a Cerdeña y después al resto de Europa. No será hasta el siglo XX cuando
           algunos autores añadan una decimoquinta estación con la Resurrección del Señor, alegando que,
           sin la vuelta a la vida del Señor, la redención no se hubiera llevado a cabo.

                   En nuestras cofradías y hermandades de penitencia tendrá mucha relevancia e importancia
           el rezo piadoso del Santo Vía Crucis en nuestro culto, tanto interno como externo, y en nuestra co-
           fradía de la Caridad adquiere especial significado cuando, en los primeros días del tiempo litúrgico
           de la Cuaresma, el Santísimo Cristo de la Caridad, nuestro amantísimo Titular, recorre las calles de
           la ciudad de la huerta, en compañía de la Santísima Virgen de los Dolores de la Cofradía hermana
           del Amparo, para que sus fieles hermanos y devotos contemplen el camino de la Cruz y, mediante
           la oración interior y la reflexión, y así, mediante ese “camino de esperanza” puedan llegar a Dios
           con un corazón dispuesto y preparado.

60
   55   56   57   58   59   60   61   62   63   64   65