Page 91 - Rosario Corinto 12
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•	 La Doctrina Social de la Iglesia, que promueve la justicia social y el amor fraterno
                como principios esenciales.

       En la enseñanza católica, la caridad no es solo una acción social, sino una vía de crecimiento
espiritual. Santos como San Vicente de Paúl, Santa Teresa de Calcuta y San Juan Bosco dedicaron
su vida al servicio de los pobres, viendo en ellos el rostro de Cristo.

       Islam: La Caridad como Pilar Fundamental
       En el islam, la caridad es un pilar fundamental de la fe y una de las principales formas en
que los musulmanes buscan agradar a Dios y fortalecer la comunidad. Se expresa principalmente
a través de dos conceptos clave: Zakat y Sadaqa, ambos destinados a ayudar a los más necesitados
y a purificar el alma del creyente.
       El Zakat es uno de los Cinco Pilares del Islam y representa una obligación religiosa para
todo musulmán que posea un nivel mínimo de riqueza. Consiste en donar anualmente un 2,5%
del capital acumulado (ahorros, bienes y ganancias) a personas necesitadas, tales como huérfanos,
viudas, viajeros en dificultades y personas con deudas.
       El Corán menciona repetidamente la importancia del Zakat, como en la sura Al-Baqara
(2:110):
       “Estableced la oración y dad el Zakat. Y todo bien que enviéis por adelantado para vuestras
almas, lo encontraréis con Al-lah. Es cierto que Al-lah ve lo que hacéis.”
       El Zakat no solo tiene un propósito de ayuda social, sino también una función espiritual:
purifica la riqueza y refuerza la solidaridad dentro de la ummah (comunidad musulmana).
       Sadaqa: La caridad voluntaria. Sadaqa es cualquier acto de caridad voluntario realizado por
un musulmán, ya sea en forma de dinero, tiempo, conocimientos o incluso con gestos de bondad.
Según el profeta Mahoma, “Sonreírle a tu hermano es Sadaqa”, lo que demuestra que cualquier
acción de generosidad, grande o pequeña, tiene valor ante Dios.
       La Sadaqa puede manifestarse de diversas maneras:

           •	 Donar dinero a los pobres.
           •	 Construir escuelas, hospitales o mezquitas.
           •	 Ayudar a los enfermos y ancianos.
           •	 Brindar comida a quienes tienen hambre.
           •	 Ofrecer consejos sabios o asistencia emocional.
       El Islam enfatiza que la caridad debe darse con sinceridad, sin arrogancia ni deseos de reco-
nocimiento. En la sura Al-Baqara (2:271), se dice:
       “Si hacéis caridad públicamente, está bien; pero si la hacéis en secreto y se la dais a los necesitados,
eso es aún mejor para vosotros y expiará vuestros pecados.”
       Otra forma de caridad en el islam es el Waqf, una donación permanente de bienes o pro-
piedades con fines benéficos. Esta práctica ha sido clave en el desarrollo de infraestructuras como
hospitales, escuelas y sistemas de agua potable en el mundo islámico
       Judaísmo: Tzedaká, la Justicia Social
       En el judaísmo, la caridad es un principio fundamental conocido como “Tzedaká”, que va
más allá de la simple donación de dinero o bienes. A diferencia del concepto occidental de caridad,
que a menudo se asocia con un acto opcional de generosidad, la Tzedaká se considera una obliga-
ción moral y religiosa, basada en la justicia y la equidad.
       Tzedaká: Justicia y Caridad
       El término “Tzedaká” proviene de la raíz hebrea Tzedek, que significa “justicia” o “rectitud”.
Esto refleja la idea de que ayudar a los necesitados no es simplemente un acto de bondad, sino un
deber que garantiza la armonía social y el bienestar comunitario.
       El judaísmo enseña que todas las personas tienen la responsabilidad de contribuir a mejorar

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