Page 97 - Rosario Corinto 12
P. 97
XI ESTACIÓN
Es aquí donde crueles
los hebreos inhumanos
clavaron sus pies y manos
como furiosos lebreles.
Rónpanse los pechos fieles
y con dolor verdadero
el corazón con esmero
de ferfecta contrición:
clávese pues es razón
con Jesús en el madero.
XII ESTACIÓN
Después que a Jesús clavaron
en el sacrosanto leño
con mayor furioso ceño
en alto le levantaron:
manos y pies le rasgaron
y con grandes impiedades
y feroces crueldades
rompieron todas sus venas.
Al fin expiró entre penas:
pón el fín a tus maldades.
XIII ESTACIÓN
De la cruz en que pendía
a Jesús lo desclavaron
y después lo colocaron
en los brazos de María.
Te contemplo Madre mía,
de toda amargura llena;
pecador, rompe la trena
de tus culpas con amor
pues por ti murió el Señor
y por ti María pena.
XIV ESTACIÓN
Aquí quedó sepultado
con pobreza y desventura
en ajena sepultura
el que todo lo ha creado:
acompaña desvelado
a María atribulada
que triste y acongojada
como Él era su vida
en el sepulcro metida
quedó su alma enterrada.
97

