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La procesión a través del objetivo.
Sentimiento y solemnidad
Samuel Nortes Pérez
Director de El Turiferario Cofrade,
Estudiante de Historia del Arte y fotógrafo cofrade
Las personas, por regla general,
cuando somos conscientes de la
importancia de un hecho o acción
que realizamos por primera vez, la conservamos
en nuestra memoria. Así, muchos recordamos
nuestra Primera comunión, la primera vez que
vimos a nuestra pareja, el primer viaje o la pri-
mera vez que salimos de nazarenos. En mi caso,
uno de esos grandes recuerdos es la primera
procesión de Semana Santa que vi en Murcia, y
lo recuerdo con cariño pues fue la Procesión de
la Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad.
Aquella primera vez, marco en mí una
fecha para no faltar nunca a tan solemne cor-
tejo, y es que yo, un oriolano acostumbrado
año tras año a contemplar las procesiones de la
Semana Santa de Orihuela, descubrí aquel día
otra semana Santa totalmente distinta, aunque
llena de inapreciables semejanzas. Recuerdo los
lugares donde vi aquella noche la procesión, el
ambiente de las calles de Murcia, la majestuosidad mezclada con el olor de la huerta en una se-
mana Santa distinta para mí. Pero Murcia y su Semana Santa engancha. Y para alguien que siente
pasión por la fotografía, es una nueva oportunidad de ver la Semana Santa.
A través de la cámara se captan sentimientos, momentos, tradiciones y costumbres que si
no pasaran por el objetivo de la cámara quedarían únicamente reflejados en la retina de quien los
ve. Instantes como una lágrima, el esfuerzo de los estantes, la penitencia de los pies descalzos o el
recogimiento que provoca el humo del incienso. Si bien, es cierto que el trabajo del fotógrafo se
hace fácil cuando la puesta en escena, la solemnidad, el esmero y la majestuosidad de esta cofradía
se pone en la calle.
Los detalles que impregnan el sábado de Pasión con el grandioso cortejo, contrastan con
el recogimiento al que invita la solemnidad del Sábado Santo. Para un fotógrafo captar esos sen-
timientos no siempre es fácil, pero cuando esos sentimientos se ponen en escena nuestro deber es
retratarlos.
Desde estas líneas quisiera pedir perdón y dar las gracias. Perdón porque, como muchos de
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