Page 59 - Rosario Corinto 7
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Un año, el de 1742, que cambiaba automáticamente la percepción que de la escultura se
había tenido durante más de un siglo, ya que demostraba que la escultura no fue hecha por un
joven Francisco Salzillo en los inicios de su carrera, sino de un artista ya avanzado, en la segunda
década de producción escultórica, con importantes y significativas obras a sus espaldas como la
Virgen de las Angustias de San Bartolomé, entregada apenas un año antes, en 1741. Algo que los
investigadores debían haber constatado al estudiar la extrema calidad de los pliegues de la túnica
y del manto de esta Dolorosa; demasiado buenos para estar realizados por un joven escultor en los
inicios de su carrera. Detalle que junto al rostro de la Virgen, alejado aún de los modelos de Do-
lorosa, y muy similar al de la Virgen de las Angustias de los Servitas, delataban que la cronología
inicial no era correcta.
Ahora, con el conocimiento de la fecha exacta de su ejecución, se puede empezar a valorar
cual fue la evolución natural de aquel joven escultor que tuvo que hacerse cargo del taller paterno,
y que fue pasando de obras iniciales como la Santa Bárbara de la iglesia de San Pedro22, los arcán-
geles del retablo de la iglesia de San Miguel23, la Santa Rosalía de Palermo24, o el Cristo del Perdón
de San Antolín25 -en la década de los 30-, a otras obras mucho más avanzadas como la Virgen de
las Angustias o ésta Virgen de los Dolores, ya en la década de los 40; comenzando su madurez
como escultor en la década de los 50 con magistrales piezas como el San Jerónimo penitente o los
Pasos de la Caída, La Oración en el Huerto, San Juan o la Dolorosa para la Cofradía de Nuestro
Padre Jesús Nazareno; alcanzando la sublimidad con las obras que vinieron en la década de los 60
y 70, como el San Andrés titular de su parroquia, el Cristo de las Isabelas, o los Pasos de La Cena
y El Prendimiento para la citada Cofradía
de Jesús.
Y es que, en esto de la escultura en
madera policromada murciana, no todo lo
ya escrito está bien; quedando un mundo
por descubrir, y mucho por reescribir.
Fotografía de estudio de la Dolorosa de Santa Catalina donde se aprecia la cali-
dad escultórica de esta imagen.Fotografía: Centro de Restauración de la Región
de Murcia.
22 SÁNCHEZ MORENO,J. (1983).Vida y obra de Francisco Salzillo (redición). Murcia: Comunidad Autónoma de la Región de Murcia,pág. 141, nota
al pie nº 166.
23 SÁNCHEZ MORENO (1983), op. cit., 1983, pág. 93, nota al pie nº 137.
24 La referencia documental más antigua que he encontrado, hasta la fecha, de la capilla de esta imagen, data de 1730; lo que encaja con la primera década
de Francisco Salzillo como escultor, siendo muchas las similitudes entre esta obra y la documentada Santa Bárbara de la iglesia de San Pedro. / AA.VV.
(2007) Catalogo de la exposición Salzillo, testigo de un siglo (comisario Cristóbal Belda Navarro). Murcia: Comunidad Autónoma de la Región de Murcia
/Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales / Ayuntamiento de Murcia / Fundación Cajamurcia.
25 FERNÁNDEZ LABAÑA, J. A. (2013). El Cristo del Perdón de Francisco Salzillo. Técnicas del siglo XXI para descubrir a un escultor del siglo XVIII.
Murcia: el autor. / FERNÁNDEZ LABAÑA, J. A. (2016). El Cristo del Perdón de Francisco Salzillo. La mirada fotográfica del investigador. Murcia: Co-
munidad Autónoma de la Región de Murcia. / FERNÁNDEZ LABAÑA, J. A. (2016). “El Cristo del Perdón de Francisco Salzillo. Nuevas aportaciones”.
En Magenta (nº 31 / 120 aniversario). Murcia: Real, Ilustre y Muy Noble Cofradía del Stmo. Cristo del Perdón, pág. 68-89. / FERNÁNDEZ LABAÑA,
J. A. (2018). “El Cristo del Perdón, un inadvertido crucificado de Francisco Salzillo en la Semana Santa de Murcia” en Libro de actas del III Congreso
Internacional de Cofradías y Hermandades, pág. 145-170. Murcia: Universidad Católica San Antonio.
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