Page 60 - Rosario Corinto 7
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La VcaipejiollsardeetalzaoCs odferaSdaníatadeCÁatnailminaas:
José Alberto Fernández Sánchez
A Antonio José,
por su dedicación a la cofradía
Ala iglesia de Santa Catalina se entró durante siglos desde la calle Platería. Un estrecho
corredor, posteriormente desamortizado e integrado en la nueva manzana urbana,
daba acceso hasta el antiguo patio de la mezquita. De allí, por medio de un “tránsito”
devotamente custodiado por una representación renacentista de la Virgen, se pasaba al interior
del templo. Una de las capillas linderas
a este acceso era la llamada popular-
mente “del Hospital” en remembranza
del origen templario del nuevo edificio
cristiano: en ella radicó desde la segun-
da mitad del siglo XVII la Cofradía de
las Ánimas, atendiendo su lugar estraté-
gico al fácil acceso de los feligreses para
atender las mandas testamentarias de sus
difuntos1. Pese a ello, según testimonian
las descripciones del sugerente recinto,
este oratorio distó de ser un espacio lú-
gubre integrando una entidad plástica
que hoy es difícilmente comprensible
por las grandes modificaciones acometi-
das en su perímetro.
Tras el muro donde actualmente
se venera al beato Manuel Domingo y
Sol, fundador de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos que custodia el edificio, aún
perdura un lienzo desvencijado sobre el que se derrama a retazos, como viejas heridas, el aliento de
aquellas primitivas devociones. Así, del antiguo “Santo Cristo” que presidía la capilla perviven dos
anclajes férreos en un rebusco parietal trasero donde, hasta las últimas décadas del XIX, debió estar
colgada la efigie. Esta talla era la titular de la cofradía contando, según el criterio siempre parcial
de Fuentes y Ponte, con una valía artística que se contemplaba integrada en un retablo salomónico
que, al modo de algunos ejemplares de finales del XVII, alternaba el fondo de estuco blanco con las
tallas vegetales bruñidas de oro2. La presencia de este Crucificado es puesta en cuestión por Ibáñez
1 Un estudio imprescindible para la comprensión del fenómeno de las cofradías animeras en el antiguo Reino de Murcia se debe a MARÍN CANO, A.,
Muerte, Beneficencia, Religiosidad y Cofradías. Las Cofradías de Ánimas de Cieza (1574-1997), Cieza, Cofradía de Ánimas, 2008.
2 FUENTES Y PONTE, J., España Mariana. Provincia de Murcia, vol. I, Lérida, Carruéz, 1880: p. 76.
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