Page 101 - Rosario Corinto 08
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Antonio Zambudio Moreno.
Doctor en Historia del Arte, profesor – tutor
del centro asociado de la UNED en Cartagena
Resulta obvio tras los últimos estudios realizados en los años precedentes, especial-
mente desde 1996 cuando acontece el fallecimiento de Juan González Moreno, que
la historiografía local ha ubicado a este artífice como un renovador de la imaginería
pasionaria en la Región de Murcia, alguien que deseaba alejarse de todo postulado convencional
imperante en la zona, tendente a la reiteración del estilo dieciochesco en la escultura religiosa. Y es
que el artista de Aljucer, siempre deseó distanciarse de algo que él consideraba ya muy manido y
reiterativo, una expresión y forma que había entrado en un estado de laxitud y amaneramiento pre-
cisamente por su inmensa rehechura. Obviamente, González Moreno se me inmerso en un camino
de creatividad en el cual es imposible soslayar preceptos salzillescos como la mesura, la belleza y el
equilibrio compositivo, pero él determinó trazar su devenir plástico y encontrarse consigo mismo1.
En un principio, los caminos que comenzaba a escrutar nuestro artista eran diametral-
mente opuestos a la escultura religiosa, pero la Guerra Civil cambió todo. Con el advenimiento de
la dictadura, a los escultores no les queda otra opción que abordar la imagen sacra casi como único
medio de expresión y de sustento vital si exceptuamos el limitado número de retratos susceptibles
de ser encargados por las élites sociales. Así, un creador como él, predestinado para el estudio de
otros lenguajes y expresiones artísticas, queda circunscrito al ámbito de lo religioso dado que éste
era el medio de expresión explotado por el régimen nacionalcatólico2. De ahí, que el recorrido de
González Moreno se postule bajo la esencia del clasicismo. Pero no un clasicismo rígido e inmóvil
en el tiempo, lo cual hubiera supuesto otra reiteración, sino una expresión creativa inserta en los
valores mediterráneos que, partiendo de un determinado cuatrocentismo, progresen por los derro-
teros de la Mediterraneidad, para alcanzar valores de manifiesta modernidad.
Y como culminación a ese proceso creativo de innovación artística que se da en la obra de
González Moreno, en lo que a escultura procesional se refiere, tal vez la escena del Santo Entierro
para la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno, vulgo Marrajos, de la ciudad de Cartagena (fig.
1 “Agradezco mucho la comparación con Salzillo, por lo que me honra, pero en absoluto ha pasado por mi imaginación establecer comparaciones. Yo sólo
aspiro a ser yo mismo. Quizás sí estoy influido por otros artistas, pero muy pasajeramente. Toda mi intención y mi preocupación es encontrarme a mí
mismo… y yo quiero decir con mi lenguaje propio, aquello que sienta”. Archivo Municipal de Murcia (a partir de ahora AMMU). VINICIO: “Hoy habla
González Moreno”, Diario Línea, 8 de junio de 1957.
2 “Si no hubiera sido por la Guerra Civil, a lo mejor mi camino hubiera sido el de escultor abstracto, ya que estaba propuesto para que me ampliaran la
beca que tenía en la Diputación y así poder irme al extranjero. La Guerra Civil hizo que me lloviera el trabajo hasta tal punto de tener que montar un taller
propio”. AMMU. ARIJA, Purificación: “González Moreno: otro artista marcado por la Guerra Civil”, Diario Línea, 17 de febrero de 1980.
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