Page 100 - Rosario Corinto 08
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Se nos dice, asimismo, que algunos objetos no han sido
     devueltos aún, a pesar de haberse disuelto el Comité. Pero aún
     hay más. Las esculturas deterioradas han sido restauradas por un
     escultor, dentro del más absoluto de los misterios. Sería curiosí-
     simo saber en manos de quién han sido puestas estas joyas para
     restaurarlas.

            En vista de estas noticias, un poco atrasadas por cierto,
     dado el silencio con que todo ha sido hecho, nos dirigimos al
     excomité murciano de la Exposición y de modo especial a su pre-
     sidente para preguntar: ¿Son ciertas estas noticias? ¿Quién ha
     restaurado las imágenes? ¿No hay ningún responsable de tal des-
     trozo? ¿Se ha cobrado la cantidad en que estaban aseguradas las
     imágenes?”.

            La respuesta no tardó en producirse. Y llegó a la opi-
     nión pública a través de otro periódico: ‘El Tiempo’, que in-
     formó a sus lectores desde sus páginas poniendo los puntos
     sobre las íes tras consulta con el principal aludido en la noticia
     del diario rival, que no era otro que Isidoro de la Cierva. “To-
     das, absolutamente todas, las imágenes que figuraron en aquella
     exposición, de esta provincia, han sido devueltas a sus correspondientes templos y a los propietarios que
     tuvieron la atención de prestarlas”.

            En el artículo se admitía, en cuanto a la Santa Cecilia de las Agustinas, “la existencia de
     ciertos desperfectos, que afectaban principalmente al órgano. Debido a la necesidad de anticipar el
     regreso de la imagen para exponerla en la fiesta que anualmente le dedica la Asociación de Músicos,
     cambiaron la caja en que se había remitido, y a ello fueron debidos esos pequeños desperfectos, que
     han sido restaurados, tan admirablemente, que ha quedado a satisfacción completa de la junta de
     dicha Asociación. Más aún, parece que aprovechando la circunstancia de esta restauración, se han
     retocado algunos deterioros anteriores”.

            “En cuanto a la bellísima Dolorosa de Santa Catalina, que ésta sí es de Salzillo, sólo trajo mal
     colocada una mano, que entra, como en la generalidad de las imágenes, por medio de una espiga, y que

                                                fácilmente se despega y que por tanto hubo que colocarla bien,
                                                quedando a completa satisfacción del párroco e Ilustre patrono
                                                de la notable imagen. Es absolutamente inexacto que los ángeles
                                                de la Dolorosa de Jesús sufriesen el menor desperfecto”.

                                                           Ofrece más noticias de interés ‘El Tiempo’ al respecto del
                                                    incidente: “El escultor encargado de esas pequeñas restauracio-
                                                    nes, que por cierto han importado una cantidad muy exigua, lo
                                                    ha sido don J.M. Sanchelozano (el escultor oriolano firmó du-
                                                    rante la primera etapa de su carrera uniendo los dos apellidos),
                                                    que ha cursado en la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona,
                                                    con certificado muy laudatorio de aptitud, obteniendo tres me-
                                                    dallas, y ha restaurado recientemente, y con singular acierto, el
                                                    Cristo de la Sangre de Bussy”.

     Vista parcial de la muestra de arte regional,         De modo que, de este modo, obtenemos noticia de
              con el San Juan de Salzillo.          la presencia de la Virgen Dolorosa de la Caridad en la Ex-
                                                    posición Iberoamericana de 1929, del incidente promovido
                                                    sobre la vuelta de las obras de arte desde Sevilla hasta Murcia
                                                    y, finalmente, de una intervención de un joven Sánchez Lo-
                                                    zano sobre la talla hace 90 años, cuando el escultor contaba
                                                    con 26 de edad.

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