Page 142 - Rosario Corinto 08
P. 142
vanos también contigo en ese peregrinar por las mismas calles de la ciudad de Murcia que nosotros
con nuestro Señor de laFerecorreremos.
Y llega la convocatoria de nuestroshermanos. Diosmío,Cristo de la Fe, dame fuerzas, necesi-
to fuerzas para seguir adelante, necesito llenarme de ti, confío en tus designios y en tus mandatos,
espero estar a la altura de esa confianza que estas poniendo en esta persona que no es dignamás que
de servirte durante toda la vida.
Es curioso, lo que en un principio me costaba entender del sentir nazareno, cuando en esa
convocatoria, la última antes de la pandemia, mi corazón estuviera a punto de estallar y mis ojos se
inundaran de lágrimas oyendo el repique de los
Hermanos de la Caridad. ¡¡Cuanto ha obrado El
Señor en mí!!.
Y siguen sonando las trompetas y los
tambores de La Caridad, y mi corazón se va
llenando de tanto anhelo de tanta fuerza y de
tanto amor, que casi me falta el aire, os miro,
hermanos, os escucho, os siento tancerca y tan
dentro, Señor de la Caridad, dame fuerza, dame
paciencia, dame amor y sabiduría para poder
servirte también.
Porque en este sábado de pasión son dos
Señores en uno, porque no hay Fe sin Caridad porque no hay amor sin Fe. Para nosotros, cristia-
nos, que estamos llamados a “predicar” con el ejemplo, es justo decir que, sin Caridad, sin amor,
nada vale, que cuando hay Caridad hay Fe, según explica San Pablo, lo que no es, lo que no existe,
no pasa de una ilusión, una imagen, una quimera.
Y Nuestro Padre, Jesucristo, antes de morir en la Cruz nos lo recuerda, sembrad amor, sed
caritativos y entenderéis mi mensaje y sobre todo entenderéis como amar a Dios Padre, ……. La
Caridad es una roca a la que me aferro con fuerza para seguir adelante, para llevar el timón de esta
etapa de la vida de esta Cofradía de la Fe, y porque cuanto más amor tengamos, cuanta másCari-
dad expresemos más demostraremos la Fe que nos da sentido a la vida.
Y llega el gran momento de este Sábado de Pasión, como han sido anteriormente y como
serán en un futuro, más cercano, más limpio y más positivo. Y abrimos las puertas del templo para
que entre esa gran luz, para que nos inunde ese olor a azahar y el corazón comience a latir al ritmo
de los tambores, para pasear con nuestro Señor, acompañarlo en este día y vivir desde el silencio, la
oración.Con el alma atada al otro gran Cristo, que también nos acompaña y al que oramos.
Sábado de Pasión, Sábado de Caridad y de Fe. Inicio de celebración de nuestras conviccio-
nes más íntimas. Adelante hermanos, salid a lacalle, elevad las imágenes, la vida nos está esperando,
a través de la contemplación de la religiosidad popular. … del milagro de la Salvación.
142

