Page 63 - Rosario Corinto 08
P. 63
realeza, una representación muy propia de las Inmaculadas más
primitivas5, hasta la consolidación del modelo de la Inmaculada
vestida de blanco y azul.
La creación del modelo supuso verdaderamente una re-
novación en la estética de la Dolorosa sevillana, logrando expan-
dirse por toda Andalucía y por parte de España una vez que se
hace famoso este terno cuando el propio Juan Manuel se lo colo-
ca a la Virgen de la Esperanza de la Hermandad de la Macarena
en los años 30, convirtiéndose ésta en el modelo absoluto de
la hebrea sevillana, sobre todo, cuando los hermanos Garduño
perfeccionen la vestimenta ya en los años 50.
Por otra parte, en la ciudad de Murcia, encontramos 2. La Dolorosa, Murillo, 1665,
en estudios del doctor Pérez Sánchez , que Francisco Salzillo Museo de Bellas Artes de Sevilla.
realizaría las imágenes de sus vírgenes dolorosas llevando a la
escultura procesional ese icono devocional romano que era la Fuente: museosdeandalucia.es
Virgen de los Dolores de Baldini, creada para los Servitas de la
Iglesia de San Marcelo al Corso de Roma, que guarda tremendas
similitudes con la Dolorosa de Murillo citada anteriormente, lo
que nos crea esa posible influencia de Baldini sobre el sevillano
y que recogería perfectamente la descripción de la vestimenta
de lo que posteriormente se conocería como el terno de hebrea.
Pero aún no hemos encontrado ese nexo de unión de la
Dolorosa murciana y el terno de hebrea, más allá del mismo
uso de colores, la lazada que colocaba Juan Manuel y el tocado
simple... ¿O sí lo hemos encontrado?
En el año 1897, años antes de esas primeras referencias
al atuendo de hebrea en Sevilla, el conocido Pedro Díaz Cassou
publica su obra “Pasionaria Murciana. La Cuaresma y la Semana
Santa en Murcia”, la cual, narra con profuso detalle y un aire
poético el ambiente cofrade de la ciudad a finales del siglo XIX.
Si indagamos en los datos de la procesión del Viernes Santo,
encontraremos una curiosa nota a pie de página que dice así:
“¿Cuándo tendrá esta Virgen un Mayordomo que envíe los
patrones de Salzillo al Museo de Murcia, y vista a la usanza hebrea
esta imagen?...”7
Para Díaz Cassou, la vestimenta de la Dolorosa represen-
taba a una señora noble de la ciudad, por vestir con los mejores
textiles brocados8, asegurando que con esa vestimenta hebrea la
haría ganar en historia y estética, alejándose de las pautas marca- 3. Madonna dei sette dolori. Pietro Paolo Baldini,
Iglesia de San Marcelo al Corso, Roma.
Fuente: Icone dei Servi Di S. María. 2007
das por Salzillo9. Es obvio que Díaz Cassou no conoce la vesti-
menta hebrea creada por Juan Manuel a principios del siglo XX
porque es posterior a la publicación de la Pasionaria, pero, no sería descabellado pensar que Juan
Manuel conociese a la Dolorosa de Jesús, pues desde mediados del XIX, su imagen fue altamente
5 Francisco Pacheco sería el principal representante de estas pinturas de la Inmaculada, que eran las más famosas del siglo XVII, logrando influir a través
de ellas o sus reproducciones a otros autores para la creación de nuevas obras, tanto pictóricas como escultóricas.
6 Véase PÉREZ SÁNCHEZ, Manuel, “Salzillo y el discurso rococó: La configuración de un nuevo modelo de procesión en la Murcia del setecientos”, en
Cofradías Penitenciales y Semana Santa. Actas del Congreso Nacional, ARANDA DONCEL, Juan (ed.), Córdoba, 2012, página 540
7DÍAZ CASSOU, Pedro. Pasionaria Murciana. La Cuaresma y la Semana Santa en la ciudad de Murcia, Fortanet, Madrid, 1897 pág. 197
8 No hay constancia documental de obras bordadas hasta 1927 con el manto bordado en Sevilla por Eduardo Rodríguez
9 Curiosamente, las pautas de Salzillo ya se habían deformado en el tiempo, pudiendo contemplar un ejemplo de vestimenta típicamente salzillesca en un
lienzo de la Iglesia de Santo Domingo de Mula atribuible, según Pérez Sánchez, al pintor Joaquín Campos, que representa una Dolorosa según la pauta
marcada por el maestro, en el que el rostro queda rodeado por un tocado simple (similar al monjil) y el manto.
63

