Page 108 - Rosario Corinto 09
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sentido de confianza y seguridad en la fe, de reconocerse pequeño en lo visible ante la grandeza de                                                hágase en Nazaret
                        lo invisible.                                                                                                                                 En Caná sean sus mandatos
                             Acompañar a María en su dolor es querer ser pañuelo de las lágrimas serenas que acarician                                                    Silencio corredentor
                        sus mejillas; es querer llorar con ella; es poner el corazón y el alma dentro de su corazón de Madre                                           de pie firme en el Calvario
                        para con ella vivir en la oscuridad de la Noche, con mayúsculas, el Paso del Señor: la Pascua. Pero,
                        sobre todo, acompañar a María al hacerse el silencio de Dios, es poner suavemente bajo su manto
                        los cansancios y fatigas de cada día; es ofrecer en cada suspiro hecho oración anhelos, inquietudes,                                             Y ahora Dulce Señora
                        ruegos y plegarias. Mientras, María, sostiene en sus manos el Rosario detrás de cuyas perlas se                                                cuando todo es culminado
                        esconden los dolores y sufrimientos, los llantos y lamentos de toda la humanidad y de sus manos                                                cuando pasó la hora nona
                        llegan a su corazón de Madre y de él, en directa conexión al corazón ardiente de Cristo. Por eso…
                                                                                                                                                                       con Dios mismo sepultado
                                                                                                                                                                      viene pues tu gran lección la
                                                        Qué envidia me dan Señora
                                                        las cuentas de tu rosario que                                                                                  del Amor hecho máximo la
                                                         mimas y que deslizas que                                                                                          del saber esperar
                                                          proteges en tus manos.                                                                                         la Palabra del Amado.

                                                         Contemplando la pureza
                                                         De tu rostro inmaculado                                                                                         Todos a tu alrededor
                                                          mi voz se hace oración                                                                                        se sienten abandonados
                                                          y sólo pido tu abrazo.                                                                                      se esconden y sienten miedo
                                                                                                                                                                        otros están defraudados
                                                                                                                                                                      mientras tú pasas las horas en
                                                          Déjame llorar contigo
                                                       y acompañarte en tu llanto y                                                                                       el silencio, rezando
                                                           acariciar tus mejillas                                                                                      pues sabes que la promesa no
                                                          y acurrucarme a tu lado                                                                                      culmina en este sábado y la
                                                         y buscar siempre el cobijo                                                                                         última palabra
                                                         cual niño bajo tu manto.                                                                                      no es de muerte ni pecado
                                                                                                                                                                         sino de vida y victoria:
                                                                                                                                                                         de Cristo Resucitado.

                                                         Me miras profundamente
                                                                                                                                            Te damos gracias Señor por tu amor. Te bendecimos y adoramos en el Santísimo Sacramen-
                                                        me levantas del letargo aún                                                   to del Altar y queremos poner en tu presencia a tantos hermanos nuestros que están pasando mo-
                                                        puedo ver en tus ojos a mi                                                    mentos de especial dificultad fruto de la actual pandemia que asola el mundo. En tus santas llagas
                                                             Dios crucificado                                                         ponemos a todos los enfermos, a sus familias que viven momentos de preocupación y sufrimiento.
                                                       hecho escarnio entre ladrones                                                  Bendice Señor a cuantos en estos momentos ayudan a cuidarlos con su asistencia, su compañía y
                                                         sus manos y pies clavados                                                    fraternidad. Ilumina con tu Santo Espíritu a los investigadores y a los profesionales de la sanidad
                                                                                                                                      que trabajan cada día para paliar los efectos en los hermanos; asiste Señor a aquellos que se en-
                                                          agonía, sudor y sangre                                                      cuentran en el trance de la muerte y concede a todos los difuntos el descanso de la luz y de la paz.
                                                           el costado traspasado                                                            Derrama Señor tu bendición sobre nuestra Cofradía, sobre todos sus miembros, sobre toda
                                                         los flagelos, la corona, la                                                  la ciudad de Murcia y sobre el mundo entero. Te lo pedimos a ti que vives y reinas, inmortal y
                                                            cruz y los salivazos.                                                     glorioso por los siglos de los siglos. Amén.
                                                                                                                                                                                                                Laus Deo
                                                        Tres lágrimas se desprenden
                                                          de tus ojos sollozando
                                                        mas cada una cayendo lleva
                                                          un misterio grabado: El








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