Page 140 - Rosario Corinto 10
P. 140

“La primera generación“

                                                                                        José Manzano Nicolás
                                            Fundador y Cabo de Andas del Stmo. Cristo de la Paciencia

    Cuando de pequeño me preguntaban sobre qué me gustaría ser de mayor respondía,
                           como casi todos los niños, que me gustaría ser futbolista. Pero siempre le agregaba
                           un apellido. De pequeño quería ser futbolista y nazareno. Y ahora, pasados los años,
           si me volvieran a repetir la pregunta, puedo decir que he conseguido lo que quería ser de pequeño,
           el ser nazareno.
                   Soy nazareno porque amo la Semana Santa, su historia, su tradición y su innovación; soy
           nazareno porque en mi pecho luce todo el año el escudo de mi cofradía; soy nazareno por el amor
           que le profeso a Nuestro Señor y a su Bendita Madre; pero, sobre todo, soy nazareno porque así
           lo ha querido mi familia, porque en este mundo cofrade en el que tan conocidas y tanto prestigio
           tienen las estirpes, soy la primera generación de los Manzano Nicolás. Y espero no ser la última.
                   Volviendo al principio, sobre la pregunta acerca de qué quería ser de mayor, pienso que da
           igual el trabajo que tenga, que lo que verdad importa es ser una persona buena, honrada, honesta
           y leal… Porque de poco sirve tener mucho dinero y poco corazón. Y en mi casa el dinero no ha
           sobrado, pero sí mucho corazón y la culpa de eso la tienen dos personas. José Manzano Galián, el
           Cartero de las Casas, y Joaquina Nicolás Fresneda, la hija del Traca.
                   También de pequeño me preguntaban sobre quién era mi ídolo. Lo más seguro es que con-
           testé que algún futbolista, pero tengo que deciros que no es ningún futbolista, ni una persona sola,
           sino ellos, mis padres. Mi Joaquina y mi Chico.
                   Gracias a ellos soy como soy. Ellos, a base de mucho trabajo y esfuerzo han hecho posible los
           sueños de sus dos hijos y, en lo que respecta al que escribe, deciros que ellos han sido los que han
           hecho posible de que yo sea nazareno. Y ese sueño no es un sueño que se cumple una vez y listo.
           Es un sueño constante, porque cuando he querido vestir una túnica, ellos lo han hecho posible;
           cuando he querido pertenecer a un paso nuevo, ellos lo han hecho posible; cuando he querido unas
           esparteñas, unas ligas o unas medias nuevas, ellos lo han hecho posible.
                   Y por eso estoy aquí, en nuestra Cofradía de la Caridad, y digo nuestra porque ellos, sin ser
           nazarenos, también son cofrades de la Caridad y fundadores de la Antigua Hermandad del Santí-
           simo Cristo de la Paciencia.
                   La verdad es que ellos se enteraron de la existencia de la Hermandad una vez aprobada y
           fundada, pues tal era mi miedo a su reacción acerca de pertenecer a otra cofradía que me tuve que
           esperar unos cuantos días y armarme de valor para soltar la noticia en casa de que era el fundador
           y cabo de andas de una nueva Hermandad.
                   	 Y, ¿cuál fue mi sorpresa? Pues muy lejos del pensamiento que yo llevaba encima. Pues
           pensaba que la bronca iba a ser monumental. Pero no, se me olvidó de que son mis padres y que

140
   135   136   137   138   139   140   141   142   143   144   145