Page 138 - Rosario Corinto 10
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y cabos de andas. Creo, estoy seguro, que cada uno, en la medida de sus posibilidades, aportó o
hemos aportado algo bueno a la Cofradía en estos treinta años. Hoy muchos no están, algunos ya
gozan de tu presencia y otros, por ley de vida, tuvieron que dejar de vestir la túnica corinto, pero
se ha logrado que las nuevas generaciones aprendan de los ritos y la propia idiosincrasia del trono
del Cristo de la Caridad. Y en ello es fundamental la labor de docencia, la labor de transmitir a esos
jóvenes estantes una manera de andar propia y única como es el estilo del Cristo de la Caridad,
de la cual se encarga, casi siempre, el estante o cabo veterano, curtidos de muchas procesiones y
circunstancias.
Hace bastante más de una década, el Cristo quiso que ese grupo heterogéneo en un princi-
pio se uniera entorno a Él y se convirtiera en una familia. El Cristo ha formado a nazarenos cris-
tianos, porque en la familia se vive unido todo. Las alegrías, las penas, los malos momentos y eso
es precisamente lo que ocurre a lo largo de todo el año en el grupo de estantes y cabos de andas del
Santísimo Cristo de la Caridad. Porque somos tus cirineos. Por convicción, por fe, por devoción
y por tradición. Aceptamos la herencia sin escritura de vestir con orgullo la túnica corinta cada
Sábado de Pasión.
Pies de esparto, cristianos corazones,
hombros rudos de tergal,
te portan por las calles de Murcia,
Santísimo Cristo de la Caridad.
Y así seguirá siendo por los siglos de los siglos y podrán decir aquellos que estén, que al
menos en una gota de su sangre seguiremos vivos aquellos que los precedimos y que mantuvimos
activa la llama de la Pasión del Santísimo Cristo de la Caridad. Señor de Santa Catalina.
Ley de vida.
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