Page 63 - Rosario Corinto 10
P. 63

Esta reflexión la condiciona otro pensamiento que nos planteamos algunos de los historia-
dores del arte que somos cofrades y es que antes, todos esos elementos, y recalco el todos, eran de
una gran calidad, profusión de detalles y un concienzudo trabajo de investigación e iconografía,
mientras que en la sociedad cofrade actual se busca más la funcionalidad que el crear un verdadero
arte, es decir, el YA, cosa que no ocurre con los proyectos elaborados recientemente por la Cofradía
de la Caridad con el trono del Expolio o el magnífico estandarte de la Virgen del Rosario en sus
misterios dolorosos, por citar un par de ejemplos de la casa que edita esta digital revista, o las la-
bores de bordado desarrolladas por el malagueño Sebastián Marchante para la Salud y el sevillano,
afincado en Murcia, José Rubio, en sus trabajos para la Sangre, entre otros. La cara opuesta de esa
moneda, que sigue conservando el interés y la importancia de la creación de un arte verdadero, la
encontramos en las corporaciones en las que parece que todo vale, un bordado de máquina (mu-
chas veces cobrado como si fuera a mano), una orfebrería de molde, unas tallas de Leroy Merlín,
por modernizarnos un poco, brocados de plástico para ajuar y enseres, etc...

        Este tipo de situaciones, hacen plantearnos otra pregunta ¿la cofradía se saca completa o
se puede ir completando? Para el que les escribe estas líneas, cualquier cofradía o hermandad se va
completando con el tiempo, no es necesario tener todos los elementos desde el primer día y con
presupuesto que no nos permita crear todo un juego de enseres de calidad, en la que la cofradía
tiene el verdadero deber de apostar por el arte, un buen titular, un buen estandarte o pendón que
la represente, cazoletas, faroles, cetros... Todos los elementos juegan un papel dentro del discurso
de nuestras cofradías y hermandades y pudiendo apostar por obras que engrandezcan el nombre de
nuestras instituciones, pongan en valor las labores artísticas de sus creadores y nos pongan, porque
así funciona este mundo actual de las redes, en el trending toppic y el top ten de las cofradías que
apuestan por el arte verdadero ¿por qué no hacerlo?

       Creo sinceramente que todos podemos apostar por lo mejor para nuestra Semana Santa,
sin tener que hacer proyectos de décadas que desgasten a nuestros cofrades por una pieza concreta,
pero si poder aportar la calidad de todos los elementos que discurren a lo largo y ancho de nuestros
cortejos, atrevernos a dotar de un discurso artístico -más allá de la escultura- a nuestros desfiles
procesionales y crear otro boom de lo patrimonial como ya ocurrió en la Murcia del XVIII, en
el XIX y que se vio completado con aquel manto venido de Sevilla en 1927 para la Dolorosa de
Jesús salido del taller de Eduardo Rodríguez que, como bien ha defendido en muchas ocasiones el
doctor Fernández Sánchez, es el gran hito del bordado cofrade en nuestra ciudad y que aún no ha
sido bajado de ese pódium de las artes suntuarias aplicadas a las cofradías.

       Les invito a que esta Semana Santa observen concienzudamente todos los elementos que
salen a nuestras calles, juzguen y hagan su particular reflexión, pues si somos incapaces de mejorar
algo que amamos y es verdaderamente nuestro creo que algo estamos haciendo mal.

                                                                                                                                                     63
   58   59   60   61   62   63   64   65   66   67   68