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Antonio Zambudio Moreno
Doctor en Historia del Arte.
Profesor – Tutor del Centro Asociado de la UNED
en Cartagena y guía del Museo Salzillo de Murcia
1.La destrucción de los iconos de Salzillo en el 36.
“La procesión de los Salzillos”; así es conocido el famoso cortejo que cada amanecer de Vier-
nes Santo es puesto en la calle por la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno
de Murcia, todo un “museo en la calle”, como se suele decir, y que muestra la quintaesencia de uno
de los grandes imagineros de la historia del arte hispano. Sin embargo, en nuestra Región existía
otra procesión en la que la figura del ilustre escultor era la nota predominante: la denominada
Magna Procesión de la Pontificia, Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús en el Doloroso Paso del
Prendimiento y Esperanza de la Salvación de las Almas, vulgo Californios, de la ciudad de Cartagena.
El desfile estaba compuesto por hasta siete obras surgidas del taller de Francisco Salzillo (1707-
1783), siendo éstas La Virgen del Primer Dolor (1750), San Juan Evangelista (1751), La Oración del
Huerto (1761), El Ósculo o Beso de Judas (1763), El Cristo del Prendimiento (1766), Santiago Apóstol
(1766) y La Conversión de la Samaritana (1773).
Lamentablemente, el día 25 de julio de 1936, grupos de milicianos asaltaron los templos
de la ciudad, destruyendo casi la totalidad del patrimonio mueble que poseían1. Se cuenta con el
testimonio oral de Balbino de la Cerra Barceló (1921-2003), uno de los grandes procesionistas
cartageneros del siglo XX y gran diseñador de bordados para sudarios, mantos y túnicas para la
Semana Santa de Cartagena2, así como el de la prestigiosa poetisa, dramaturga y ensayista Carmen
Conde Abellán (1907-1996) y su esposo el también poeta, crítico e historiador del arte Antonio
Oliver Belmás (1903-1968), que presenciaron desde la distancia la barbarie cometida en la iglesia
de Santa María de Gracia3. Sólo pudieron ser salvados de la furia iconoclasta las esculturas de los
Cuatro Santos, obras de Francisco Salzillo en 1755; los tres apóstoles durmientes del paso de la
Oración del Huerto y el sayón Malco del paso del Ósculo; la imagen medieval de la Virgen del
Rosell, antigua patrona; el San José de la iglesia de San Diego, obra del mismo Salzillo; y los gru-
pos procesionales de La Piedad, Descendimiento y Cristo Yacente, obras de José Capuz Mamano
(1884-1964) para la Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, vulgo Marrajos4.
Por consiguiente, el patrimonio californio fue destruido casi totalmente, lo que supuso una
1“Pieza undécima de Murcia. Tesoro Artístico y Cultura Roja. Folio 54, Relación de obras de arte religioso destruidas en la Provincia de Murcia” En: http://
pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/show/5524352
2De la Cerra, B. (2004). La destrucción del patrimonio cofrade el 25 de julio de 1936. Testimonios de Balbino de la Cerra Barceló, en Recuerdo y tra-
dición de la Semana Santa de Cartagena (CD-ROM). Cartagena: Cadena COPE. Documento sonoro por cortesía de Rafael Manuel del Baño Zapata,
Mayordomo-Archivero de la Cofradía California.
3CONDE ABELLÁN, C.: Por el camino viendo sus orillas, Tomo I. Madrid, Plaza & Janes, 1986.
4ZAMBUDIO MORENO, A.: “José Capuz: el vanguardismo en la escultura religiosa de Cartagena anterior a la Guerra Civil”, en Archivo de Arte Va-
lenciano, 102 (2021) 221-233.
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