Page 158 - Rosario Corinto 10
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con claustro donde se han colocado unos paneles en mosaico, de diferentes países, buscamos en-
seguida el de España.
Esteban celebrará nuestra primera misa en Tierra Santa. Después, un momento trascenden-
tal por el sitio donde nos encontramos. Son las 12 y un pequeño grupo de franciscanos desciende
a la iglesia inferior para llegar a la entrada de la citada casa. Es el momento del Ángelus. No cabe
duda que poderlo rezar allí tiene un significado especial. Después tendremos la oportunidad de
visitar el lugar todo el grupo.
A continuación, la visita a la Basílica de San José o casa de la Sagrada familia que se encuen-
tra relativamente cerca. Al entrar a la izquierda, un cuadro nos muestra a Jesús adolescente en las
tareas de ayuda a su padre. Bajamos a la cripta donde se conserva un baptisterio judeo-cristiano
con siete escalones significando el descenso
y ascenso de Jesús a los cielos.
Antes de comer dos últimas visitas
de la mañana, la primera al templo orto-
doxo de San Gabriel, para ellos y según el
Protoevangelio de Santiago habla de un
primer momento de la Anunciación junto
a la fuente que en la Edad Media incorpo-
raron dentro de esta iglesia, y la segunda a
la sinagoga, un edificio relativamente pe-
queño que quiere recordar a la que existiría
en la localidad en tiempos de Jesús, aunque
en realidad, fue un salón medieval utiliza-
do como iglesia a partir del siglo XVIII.
Una constante se va a mantener en
los sitios visitados hasta ahora: la construc-
ción de iglesias en los lugares Santos por
los primitivos cristianos, luego bizantinos y
posteriormente de los cruzados, para llegar a una destrucción sistemática de los musulmanes tras la
derrota y abandono de los cruzados; y al fin, una posterior tolerancia en la ocupación y celebración
de culto para los cristianos.
Después de comer en un restaurante próximo a la basílica, de nuevo al autobús. Cerca de
Nazaret a menos de 10 km. se encuentra la Kefar Caná, una localidad que no llega a los 10.000
habitantes entre musulmanes y cristianos, la antigua Caná de Galilea del evangelio de San Juan.
Por lo que vemos, es una ciudad bulliciosa y comercial. Nuestro destino la Iglesia de Caná cons-
truida a principios del siglo XX, sobre una anterior edificación, regida por los franciscanos. “Se
celebró una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús, y también Jesús fue invitado, con
sus discípulos”.
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