Page 161 - Rosario Corinto 10
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donde vamos, nos encontramos con una zona
predesértica que nos conducirá a Gerasa.
El esplendor de esta ciudad llegará con
la llamada “Pax Romana” en la era de Pompe-
yo en la que florece por la importancia de sus
minas de hierro, su agricultura y el comercio.
La antigua ciudad, se abre ante nosotros y nos
sorprende su extensión y conservación de gran
parte de la misma. Lo que ha quedado en pie
son los monumentos que enorgullecían la ciu-
dad y que servían de vida social y divertimento.
Al entrar, encontramos el hipódromo, del que
apenas quedan elementos del mismo y luego por
el “Cardux Maximus” llegamos al teatro bastan-
te bien conservado, en especial el graderío para
el público. Unos músicos improvisados bailan
con los turistas mientras escuchamos a Waldo el
guía, que nos da detalles del lugar. En el templo
de Zeus hace una demostración de su fuerza al
mover una pesada columna del monumento, se-
gún él. Al salir contemplamos la gran plaza oval,
dos decumanos, el Arco de Triunfo en honor al
emperador Adriano en su visita a la ciudad y res-
tos de algunas iglesias como la de San Pedro y
San Pablo, así como de la catedral de San Teodo-
ro. La invasión árabe y un terremoto en el 746
asolaron la ciudad que fue excavada y restaurada
a partir de 1925.
La mañana ha dado su fruto y en auto-
bús nos dirigimos a un restaurante donde está
reservada la comida, y como no hay viaje sin
cumpleaños, el grupo nos sorprende al final de
la misma con una tarta y la canción de rigor a
Pilar y a mí mismo, lo que nos produce sorpresa
y una gran alegría que hayan tenido ese detalle
con nosotros.
De vuelta al autobús, ya vamos en direc-
ción a Petra nuestra siguiente parada, con una
detención a mitad de camino en una tienda de
recuerdos tanto de Israel como jordanos, algu-
nos de gran calidad. Continuando el viaje y muy
cercana a la ciudad nos detenemos en “Wadi
Musa”, donde según la tradición, Moisés tocó
con su vara y al instante brotó agua para apagar la sed de los israelitas. Lo curioso del caso es que
todavía sigue manando agua de aquellas piedras.
Ya de noche cerrada llegamos al hotel Panorama, grande por su extensión lo que le permite
una gran acogida de visitantes, aunque alguno requirió un guía para poderse mover por el mismo.
Luego cena y descanso merecido después de los kilómetros realizados en autobús.
Domingo 4 de diciembre: PETRA Y AMÁN
El día se ha levantado frío y los más atrevidos antes de desayunar, se han asomado a con-
templar las vistas que se divisan detrás del hotel. Después de un refrigerio, el autobús nos lleva a
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