Page 89 - Rosario Corinto 08
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manejo del pesado trono.
Analicemos las fuerzas que intervienen sobre un nazareno estante durante la carga en dos
situaciones distintas: totalmente erguido y con cierta inclinación. Para ello, es necesario considerar
al nazareno como un cuerpo sólido-rígido, definiendo su altura igual a la altura de su hombro (fig.
2). Aunque por simplificación no se tiene en cuenta el cuello, éste tiene una gran importancia a
la hora de realizar la fuerza horizontal sobre la almohadilla, ya que funciona como un obstáculo
físico.
Figura 2. Nazareno estante como sólido-rígido.
En el caso sin inclinación (fig. 3 a), suponemos que la fuerza horizontal es inexistente. Por
un lado, interviene la fuerza vertical sobre el hombro. Es importante mencionar que ésta no se
aplica sobre el eje de simetría del cuerpo del nazareno, sino que lo hace a una distancia ev. Por otro
lado, el nazareno adquiere el equilibrio de fuerzas gracias a las dos fuerzas normales que aparecen
en sus dos apoyos con el suelo.
En el caso con inclinación (fig. 3b), aparecen dos fuerzas más. Una es la fuerza horizontal,
que comparte punto de aplicación con la vertical y que está separada una distancia eh de la sección
de estudio. Se toma el ángulo a definido entre la vertical y el eje corporal del nazareno. Y como
consecuencia de la inclinación, aparecen las fuerzas de rozamiento en los apoyos, que evitan el
deslizamiento del estante en el firme.
Figura 3. Diagramas de fuerzas sobre el estante.
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