Page 94 - Rosario Corinto 08
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unaElpCinrtiustroa dheeclhaaCmaraiddaerda:
María Dolores Piñera Ayala
Doctora en Historia, Geografía e Historia del Arte
“Todo está cumplido”
E inclinando la cabeza entregó el espíritu.
Doceava estación del Vía Crucis
Todos los Sábados de Pasión, los murcianos esperan en la puerta de la iglesia de Santa
Catalina para poder contemplar y rezar al Cristo de la Caridad como cada año, desde
aquel 27 de marzo de 1994, cuando a las 21:30 horas, el crucificado titular de la
cofradía corinta atravesaba el dintel de la puerta del templo, que había tenido que ser reformado
para permitir la salida del paso del crucificado, haciendo realidad la ilusión de los miembros de
la nueva cofradía. A pesar de la desapacible noche, la alegría se vislumbraba en el rostro de cada
uno de los presentes, y sus nazarenos, más de 100 según la prensa de aquel día1, lucían las túnicas
murcianas, de rojo corinto.
Ese día, el escultor y pintor Rafael Rosés, esperaba fuera, nervioso, para contemplar cómo
su obra comenzaba a caminar por las calles de Murcia. Tan emocionado estaba, que se subió al
pedestal del monumento de Santa Catalina para ver mejor el efecto. Otro tanto realizaba siempre
el escultor coetáneo Juan González Moreno, que sin decir nada a
nadie, iba a admirar el estreno de cada una de sus obras, haciéndoles
fotografías y observando las reacciones del público de la procesión
que se tratase.
Rafael Rosés Rivadavia, recibió el encargo del Cristo dos años
antes, realizándolo en Barcelona, pudiendo presumir la Cofradía de
la Caridad de tener una de las dos únicas esculturas de imaginería
religiosa procesional de este autor. El resto de su obra se distribuye
entre diferentes iglesias de Cataluña, Túnez, Yecla y Cieza.
El artista nació en Madrid y con cuatro años, se desplazó
junto a su padre a Barcelona. Rosés era sobrino de Juan Albert Ro-
sés, autor de las réplicas del Greco que se encuentran en el Museo
REGRECO de la Casa de la Cultura de Yecla.
Fig. 1. Cristo de la Caridad. Pasó parte de la Guerra Civil en Yecla, como refugiado. En
Fuente: Fernández Labaña, J.A 1945 ingresa en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Jorge.
Allí, se integra en el grupo Betepoc, dirigido por José María Ga-
rrut, una de las primeras agrupaciones de artistas creadas después
de la Guerra Civil en Cataluña, que pretendía dar a conocer el arte
catalán en el resto de España2. En aquellos años de la posguerra se
1 Diario La Verdad, “La Salida del Cristo de la Caridad, lo más esperado de Santa Catalina”. 27 de marzo de 1994.
2 Puigdollers, B. (2013). Els Betepocs: una agrupació pictòrica pionera a Catalunya. RACBASJ. Butlletí XXVII. pp.121-138.
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